Etica Pública – CAP 2. La Ética en la función pública

ÉTICA PÚBLICA

APUNTES DE CLASES

2005

PATRICIO ORELLANA VARGAS

 

CAPÍTULO II.

LA   ÉTICA EN LA FUNCIÓN PÚBLICA.

“Lo que distingue a los seres humanos de los demás

no es la racionalidad, sino la moralidad.

Sólo los actos de los seres humanos son sometidos a un juicio moral”

                                                                                     Bernard Gert

2.- LA  ÉTICA.

El programa de la Cátedra de   Ética tiene como  objetivo primordial que sus estudiantes, desde el inicio consideren que la probidad es la esencia del servicio público.

Para ello los temas tratados pretenden establecer una estrecha relación entre   Ética  y   Ética  pública, en primer lugar y en segundo lugar, estudiar la   Ética  desde la perspectiva de la Administración, como parte de la cultura organizacional.

El mensaje que se presenta es que el Administrador Público debe ser un profesional armado con herramientas técnicas y teóricas para mejorar la Administración Pública, sin olvidar que tanto los cambios como la Administración Pública deben tener principios, los que son proporcionados por la   Ética  pública.

El curso tiene un sentido práctico, permitir analizar los fenómenos de corrupción, conocerlos y caracterizarlos, para poder combatirlos según el instrumental propuesto (estrategias globales, legales o administrativas), con control eficaz, pero especialmente con capacitación de los funcionarios, códigos de   Ética  y desarrollo organizacional que funde una cultura organizacional basada en los principios éticos.

En la Primera Unidad se diseña un marco conceptual, intentando estar a la altura de los cambios de las ciencias y exaltando las nuevas características del siglo XXI, como la época del conocimiento. Este conocimiento se enfoca a través del sujeto y del objeto, que en este caso es el servicio público, donde se intenta producir los cambios. Para ello se presentan ideas globales sobre Administración, Administración, Estado y servicio público.

A continuación se analiza, desde la perspectiva de la Administración Pública, los sectores de la sociedad, poniendo énfasis en el rol del sector público y del tercer sector (sector sin fines de lucro).

Finalmente, con el objeto de que los alumnos comprendan la naturaleza de la carrera que han elegido, se analizan los conceptos de funcionario, servidor público, político y agente de cambio, presentando como misión profesional el lograr la eficiencia del servicio público fundado en principios éticos y la lucha en contra de la corrupción.

En la Unidad 2 se presentan algunos conceptos teóricos elementales de  Ética,  ya que los alumnos han tenido un semestre de esta materia en la Enseñanza Media.

Los conceptos tratados son los del acto moral y sujeto moral, relaciones entre   Ética  y moral, entre ley, religión y   Ética, etc. El énfasis se pone en lo que se define como   Ética  Pública.

La parte fundamental es un breve repaso respecto del desarrollo de la   Ética  desde los griegos a la universalización de los derechos.

La parte sustancial del curso es el estudio de la corrupción, tema sobre el cual se ha escrito mucho, pero hay una panorama muy confuso. Se analizan  casos de países, para después entrar de lleno en Chile, poniendo énfasis en el peligro de la corrupción, lo que se hace y las estrategias para combatirla.

La última unidad se dedica a profundizar el rol del Administrador Público en la lucha por la eficiencia y la probidad en el servicio público.

2.1  Ética y Moral.

La   Ética  como disciplina  surge con los griegos. Ellos fueron los primeros que sistemáticamente empezaron a tratar el tema, definirlo y construir teorías.

Ética  viene de vocablo griego ethos, que significa el lugar donde vive el hombre. (el hombre vive en el ser) o según otra versión, es la fuente de  la vida (Escobar, 1992) o según Aristóteles es la costumbre. Por extensión se entiende que se refiere a las costumbres. En efecto, la  Ética se refiere a las costumbres que existen en cualquier sociedad.

Para los griegos, estas costumbres debían alcanzar su perfección en la virtud  (areté). Para ellos la  Ética era la búsqueda de la virtud.

Sin embargo, para ser más precisos, los griegos consideraban a la  Ética como una ciencia práctica. Era una ciencia porque buscaba la verdad, en este caso el bien, y era práctica porque ayudaba al hombre en su vida, definiendo un comportamiento en el camino de la virtud.

La  Ética y la moral son conceptos que tienen estrecha relación, a tal punto que hay varias  aproximaciones:

a)son sinónimos, es decir, significan lo mismo y se pueden usar indistintamente. Este es el sentido corriente de estas palabras ya que la moral viene del vocablo latino “mores” que significa costumbre. Por esta razón se pueden usar expresiones tales como: este hombre es muy poco ético o muy poco moral. O se puede decir  Ética cristiana o moral cristiana.

  1. b) son conceptos distintos, mientras la moral se preocupa de establecer las reglas de comportamiento, es decir prescribe, la  Ética se preocupa de estudiar filosóficamente sobre “la dignidad de las personas, sobre los valores, la virtud, la libertad, la veracidad, la fidelidad, la tolerancia, la solidaridad, la justicia, el respeto y la responsabilidad en las relaciones entre los prójimos”(Burzaco, 1996).
  2. c) son conceptos distintos ya que la  Ética es la ciencia que estudia el bien y el mal, tratando de establecer definiciones y caminos para alcanzar el bien, mientras que la moral es el conjunto de costumbres relativas al bien y al mal  que se practican en una sociedad y época determinada, es decir, la  Ética estudia el acto moral que forma parte de las costumbres de una sociedad, pero no se limita a ellos sino que pretende construir un pensamiento teórico sobre ellos, sin dejar de reconocer que lo que cuenta es el acto de pensar.  Desde esta perspectiva, la moral es el objeto de estudio de la ciencia  Ética.

Esta aproximación se fundamenta en la percepción de los griegos que estudiaban la moral de su sociedad e intentaban establecer como podía alcanzarse  la virtud.

En la cátedra, siguiendo la tradición griega, se utilizará la tercer relación,  sin desconocer que las otras se emplean corrientemente y es posible usarlas, advirtiendo su sentido

Acto moral.
Las costumbres que constituyen la moral son los actos morales. Estos actos son el objeto de estudio de la  Ética y para ser morales deben ser buenos.

Los actos morales son acciones realizadas por la persona humana que definen su conducta o comportamiento. Estos actos son complejos e incluyen necesariamente:

motivación (causa por la cual se realiza),
fin (objetivo expreso que se persigue y del cual hay que tener conciencia).
medios (para que el acto sea moral debe ser un medio moral).
resultado (también debe ser bueno, si el resultado es distinto, aunque involuntario, el acto deja de ser moral).consecuencias (deben ser previstas)

Sujeto moral.
Quien realiza el acto moral es la persona humana, pero para ser sujeto moral se debe tener:

Conciencia (debe ser una persona con razón, no niño ni mentalmente incapacitado)

Libertad (el acto moral no puede imponerse, es voluntario)

Responsabilidad (hay que ser capaz de responder por el acto, sus fines, resultados, medios y consecuencias)

El acto moral y el sujeto moral, son temas ampliamente debatidos en la  Ética y existen diversas concepciones. Aquí se presenta una versión simplificada. (Escobar, 1994;  Martínez y Jordi, 1996).

La esencia moral del acto está definido según diversos autores, por el énfasis que debe existir en uno o varios de sus elementos.

Para Max Weber, lo fundamental son los resultados y las consecuencias (Ética  de la responsabilidad). Importan poco las buenas intenciones o los medios buenos cuando los resultados provocan malos efectos. El presidente Aylwin adoptó un política de “justicia en la medida de lo posible” en relación a la violación de los derechos humanos, fundándose en estas doctrinas.

Para Kant lo fundamental es el fin, lo que se intenta lograr, la razón por la cual el hombre realiza el acto, sin temer a las consecuencias.

El acto no es bueno ni malo, lo único que puede ser bueno o malo es el sujeto que es quien define el fin.

Lo bueno.
El concepto de” bueno” es un tema esencial de la  Ética (la ciencia de lo bueno). Algunos consideran que no es posible definir la bondad moral (teorías no cognitivas), para otros es posible definirla (teorías cognitivas). Al estudiar la historia de la  Ética se verán algunas de estas teorías (Puntos 2.4 al 2.9).

Probidad.
En términos modernos y específicamente en el ámbito de lo público, el concepto de probidad corresponde al “areté” o virtud griega. Es una equivalencia del concepto “bueno”, pero aquí se estudia en relación con el Estado y el servicio público.

La probidad es “la integridad y la honradez en el actuar”, según la definición de la palabra. Su antónimo es corrupción, que en un sentido figurado significa “vicio o abuso introducido en las cosas no materiales” o “echar a perder algo”.
La probidad, en un sentido general, es una virtud que “debería” ser practicada por todos los hombres. Evidentemente que si ese fuere el actuar general, la corrupción no existiría.

En términos más generales, probidad significa el bien y corrupción significa el mal. El bien es el objeto de estudio de la Etica, la que intenta encontrar principios generales que permitan distinguirlo y explicar por qué existen el bien y el mal.

La moral, en cambio, es la práctica cotidiana de la acción humana, cuyos actos morales son el objeto de estudio de la Etica.

En cualquier sociedad existirá la opción de actuar bien o mal. Esa es la dicotomía que se resuelve con la libertad. El hombre tiene que decidir la opción que su moral le señale. Es el libre albedrío de la religión cristiana o la libertad de la voluntad desde el punto de vista  filosófico.

La probidad está definida por la moral de cada época, pero ello no significa que sea relativa en términos individuales. Es relativa en términos históricos, pero siempre debería tener la connotación de actuar con honradez e integridad.

Puede ocurrir que la moral social sea opuesta a la individual y eso sólo se puede resolver mediante la aceptación del imperativo categórico, haciendo lo que la voluntad define como bueno, cualquiera sean las consecuencias de ese actuar.

Un ataque constante a la probidad es el relativismo, es decir que  las cosas tienen la medida del hombre, entonces es esta medida la que define a las demás. El hombre definirá, según sus necesidades la probidad.

Sin embargo, aceptar la proposición anterior es salirse de la historia y de la realidad. En cada época la sociedad define la probidad que es parte sustancial de su cultura y atentar a esa probidad es estar fuera de la cultura de su tiempo. Cuando dos épocas se sobreponen o dos culturas se mezclan pueden existir, dos percepciones de la probidad. O puede existir una cultura que nace y otra que muere al producirse un cambio de paradigmas.

La solución de definir la probidad en estas circunstancias puede ser lo más difícil y costoso (véase los casos de Cristo, de Lord Thomas More, de Sócrates, etc).

Estos son algunos de los problemas fundamentales de la  Ética y que hace 2500 años que se está tratando de responder (desde que los filósofos clásicos griegos discutieron el tema). No se pretende responderlos aquí. Pero un avance será apreciar la profundidad y complejidad del tema.

La probidad es entonces el actuar recta y honradamente en la vida. Esta es la probidad individual o personal.

2.2 Ética Pública.

La  Ética se refiere a problemas universales de todos los hombres, pero  desde la perspectiva de este enfoque interesa distinguir dos tipos de  Éticas:

Ética

Ética Pública

La  Ética se refiere al comportamiento moral  del hombre en todos los ámbitos y Arstóteles consideraba que la  Ética era parte de la política, es decir de la actividad de gobernar y administrar la polis. Sin embargo, posteriormente  Ética y política se separaron. En la práctica se habla de  Ética pública y privada, aunque esta última no está desarrollada teóricamente, pero cada vez hay mayor exigencia de un comportamiento ético de la empresa, mientras otros sostienen  que la empresa está al margen de la  Ética,  ya que su función es exclusivamente producir ganancias.  (Friedmann, 1970)

En consecuencia, la  Ética Pública es una innovación, que recién se desarrolla en Estados Unidos,hacia 1970 (P.A.R. 1970-75).

En el caso específico de la  Ética pública, su función es producir pensamiento sobre el comportamiento del Estado, del servicio público, de los servidores públicos y de los políticos. Este pensamiento debe ayudar a definir el comportamiento de estos entes y trazar la frontera entre el bien y el mal en este ámbito y promover la probidad.

En este sentido, aceptando que la  Ética se refiere a comportamientos humanos, éstos se expanden y se traducen en comportamientos de instituciones (partidos, Estado, servicios públicos, etc.). Es evidente que las instituciones no tienen atributos humanos (como la probidad), pero sus jefes, tripulantes, gestores o líderes  son los que le imprimen un comportamiento determinado.  La cultura organizacional, incluye los valores sostenidos, desarrollados y compartidos por un grupo social que integra una institución, tal como una empresa, ejército o servicio público y que se traduce en un comportamiento ético o anti ético.

Conceptos éticos del Estado.
Para Hegel, el Estado es la más alta expresión de eticidad (es un Dios concreto que ha entrado en  el mundo) y la moralidad (el bien) se realiza a través de instituciones reales e históricas: la familia, la sociedad civil y el Estado.

El Estado debe tener tres atributos: poder, territorio y cultura política (constitución). En este último elemento es donde se desarrolla la  Ética pública, lo que también ocurre en la empresa y otras instituciones.

Las teorías del contrato social, implican que los hombres ceden derechos a cambio de la acción de protección de otros derechos por parte del Estado. El Estado, entonces cumple también un fin ético.

Santo Tomas de Aquino  vincula el Estado a la ley natural, en la que se realiza la virtud y  el bien común.

Para otros autores, en cambio, la naturaleza del Estado es opuesta a la moral. Para los anarquistas, como Bakunin, el Estado es una convención que oprime y la finalidad del hombre es la libertad. El hombre sólo será libre y moral, cuando desaparezca el Estado y otras instituciones opresoras.

Por su parte, Marx concibe al Estado como el principal instrumento opresor de la clase dominante sobre el resto de las clases sociales. El comunismo o modo de producción final, se caracterizará porque el Estado desaparecerá como órgano opresor (sólo conservará sus atributos de coordinación económica y administrativa). El Estado tiene la  Ética de la clase dominante, la que produce un flujo de conocimientos que justifican y explican las desigualdades y la explotación. La sociedad ideal es el comunismo, etapa en que el Estado desaparecerá como opresor.

Sin embargo, las sociedades del socialismo real (URSS, China, Alemania Oriental, etc.) se caracterizaron por exacerbar los poderes del Estado frente a la persona, bajo el supuesto que en esta etapa, mientras se demolía el capitalismo y se construía el socialismo, el Estado tenía que seguir siendo poderoso. Finalmente estos Estados perdieron toda su legitimidad.

Para el neoliberalismo, el Estado es un peligro y un estorbo. El lema de estos grupos es: “menos Estado”, “hacer retroceder las fronteras del Estado”, “el estado es ineficiente”. Los problemas económicos y sociales los resolverá el mercado y lo hará mejor mientras menos interferencia haya del Estado. Esta es la ideología en boga, que en Chile constituye el marco en el que se desarrolla el país. Actualmente Chile tiene uno de los Estados más pequeños del mundo. (el empleo público era el 12% en la década de los 70, actualmente es menos de 6%, incluyendo las municipalidades, donde está más de la mitad de este empleo).

Los sujetos de la  Ética pública.
La  Ética pública, a diferencia de la  Ética tiene dos sujetos:

-la persona humana.
-algunas de sus creaciones (instituciones como el Estado, la municipalidad , el servicio público y otras instituciones públicas).

El tema de  Ética pública reviste una importancia fundamental en la democracia ya que la existencia misma de la democracia está sujeta a que se limite la corrupción. En efecto, los golpes militares se gestan en América Latina por diversas causas, pero siempre aparece una justificación muy popular: la de intervenir con el objeto de terminar con la corrupción que se ha desarrollado bajo el amparo de la débil democracia. Un gobierno fuerte, en cambio, barrerá con toda esa escoria, según se promete.

Sin embargo, ésta no es la razón de peso que hace necesaria la  Ética pública en una democracia. La razón fundamental es que la democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. La corrupción pública afecta esencialmente al contenido de la democracia “para el pueblo”, ya que los recursos que tienen como destino el satisfacer las necesidades del pueblo desaparecen o se reducen, ya que pasan a otros destinatarios perversos, los corruptos, que se apropian de los recursos disponibles o encarecen los servicios que se entregan a la comunidad mediante coimas que pasan a ser parte de los costos.

En general los griegos se preocuparon de la  Ética pública, sin embargo, conviene reconocer que hay un amplio ámbito que se refiere a la vida privada de las personas: las relaciones con su familia, con sus amigos o como productores y consumidores en el mercado. Esta faceta no se considerará y el curso se focaliza en la  Ética pública, definiéndola según el sujeto, que es la forma más sencilla y precisa de establecer una definición:

La  Ética pública se refiere al comportamiento moral de los servidores públicos, los políticos y sus creaciones institucionales (como el Estado, el servicio público, etc.). En la Grecia clásica, como la participación en el poder era masiva, la  Ética era esencialmente pública e inseparable de la política, ya que todos (los hombres libres) eran políticos y servidores públicos.

En la actualidad, este comportamiento es exclusivamente en el ejercicio de las funciones públicas. Por lo tanto una persona puede ser simultáneamente sujeto de  Ética pública y  Ética (privada), según el rol que desempeñe en el acto analizado.

La  Ética Pública es más rigurosa que la  Ética (privada), ya que se trata de acciones que involucran los recursos de todos y que no son de propiedad de los titulares de la acción. (La privada se refiere a acciones que involucran recursos propios o ajenos, pero no de todos). En la corrupción administrativa hay usurpación de lo social por lo individual o particular.

Es evidente que los actos morales de los funcionarios públicos y de los políticos pueden involucrar a particulares (por ejemplo, que éstos paguen coimas). Pero, desde un punto de vista operativo, la lucha en contra de la corrupción debe focalizarse y es mucho más sencillo y potente focalizarla en los funcionarios y políticos que en la sociedad completa. Esto no impide que se persiga las responsabilidades penales y civiles de los particulares (pero no se puede perseguir la responsabilidad administrativa porque no son servidores públicos).

El hombre transmite e incorpora sus valores a sus creaciones. El Estado como creación social del hombre lleva sus valores y una cosa no humana -pero creación humana- se le asigna una  Ética, es decir un comportamiento probo. Hay muchas teorías que explican este fenómeno: la cultura impregna al Estado, el Estado es la  Ética en formación, los tripulantes del Estado (los políticos) llevan e instalan su  Ética, la clase social que controla el Estado impone su  Ética,  la religión predominante impone su  Ética, etc.

El servicio público es la institución estatal que cumple las funciones del Estado de lograr el bien común. En sí debe ser una institución  Ética,es decir no se concibe un servicio público que se haya organizado para el mal, aunque haga cosas que en sí puedan ser cuestionadas (como matar, detener, privar de libertad,etc.), pero obviamente, sólo lo hace cuando hay colusión de derechos y para proteger y garantizar los derechos fundamentales.

2.21  Ética y legalidad.
La solución práctica, en el ámbito público y administrativo es recurrir a lo que la ley define como probidad, lo que se ha señalado más arriba.

Sin embargo, no hay que creer que el Derecho es la  Ética formalizada. El derecho y la ley es un receptáculo de los principios éticos vigentes o predominantes en una sociedad (buenos o malos), sin embargo, puede ocurrir que haya leyes que sean claramente ajenas y opuestas al bien. También puede haber coincidencia.

Pero lo que interesa establecer es que son cosas distintas en su naturaleza. La ley, en su esencia, manda u ordena determinados comportamientos, la  Ética,  en cambio, concibe el acto moral como voluntario. No puede basarse en la obligación impuesta. Y sólo habrá acto moral cuando éste se realiza en condiciones de libertad.

Por supuesto que puede haber coincidencia entre e acto moral y lo que ordena la ley, pero esto no cambia sus naturalezas distintas..

Pero así como puede haber coincidencia entre  Ética y Derecho, puede haber diferencias. Pero esto nos lleva al problema de la legalidad y la legitimidad. Un acto puede ser definido por la ley como probo y puede estar en contra de los principios éticos fundamentales. De tal manera que la ley puede ser legal, pero será ilegítima desde el punto de vista ético.

2.22  Ética autonómica y heterónomica.
La  Ética,  según algunos autores puede ser autonómica (producto de la voluntad del hombre) o bien puede ser heteronómica, impuesta por una religión, un Estado, un rey, un dictador, una doctrina o una ley.

Generalmente, el pensamiento religioso acepta la posición heterónomica, Moisés recibe las Tablas de la Ley de manos de Jehová. Mahoma recibe la palabra de Alá, Hamurabi dicta una ley. El rey decide el comportamiento de sus súbditos.

La  Ética heteronómica, es impuesta, Dios o alguien poderoso la impuso y los hombres deben limitarse a cumplirla.
Los filósofos griegos y todas las grandes corrientes filosóficas han estado en la idea  que la  Ética tiene que ser autonómica.

 

Ética   y religión.
Las religiones cristianas, en general han adoptado una posición intermedia, es decir, reconocen que la  Ética fundamental proviene de Dios, pero el hombre tiene libertad o libre albedrío para actuar de acuerdo o no con los mandamientos de Dios. Aquí hay un reconocimiento explícito a la autonomía, pero esta es reducida ya que se obedece o no, además en caso de no obedecer, San Juan, el Evangelista amenaza con el Juicio Final.

2.3- Legalidad y Legitimidad. El caso de sector privado.

En el área concreta de la realidad, en el mundo de los negocios, hay una discusión respecto de si las empresas deben tener principios éticos o no.

Una posición neoliberal muy clara es la de Milton Friedmann, quien sostiene que la empresa debe respetar la ley, pero nada más. No tiene ninguna obligación social,  si éstas existen, sólo son un medio para aumentar las ganancias (es lo que se llama marketing social,  por ejemplo hacer donaciones altruistas para mejorar la imagen).  Por lo tanto, ningún empresario tiene derecho a hacer donaciones a instituciones filantrópicas, su obligación es maximizar las utilidades, porque esa es la función de la empresa de negocios (Friedmann, 1970).  Debe repartir los dividendos más altos posibles a sus accionista. Ahora bien, estos accionistas tienen derecho a hacer lo que quieran con sus utilidades, si lo desean pueden regalar la totalidad a fines caritativos. Es la libertad  Ética del rico.

Sin embargo, la teoría económica tradicional, sostiene que la función económica del rico es ahorrar, para así poder hacer inversiones y crear empleo, que es la justificación social del rico.

Otros autores, tienen visiones distintas. Uno de ellos ha construido la teoría de que el empresario es como el jugador de póker, que si bien no puede hacer trampas, le está permitido hacer maniobras turbias como blufear y engañar al contrincante. (Carr, Albert, 1968)

Philip Kotler trata el tema de competitividad y civismo, estrechamente vinculados al problema ético. Sin intentar responder definitivamente la pregunta de si la empresa moderna debe construirse una imagen cívica,  Kotler presenta casos ilustrativos:

–         empresas que se guían por el criterio de Milton Friedmann, que sostiene que la función de la empresa es simplemente producir ganancias y ojalá reinvertirlas, aunque es decisión del accionista qué hacer con ellas.
–         empresas que asumen un rol militante en causas cívicas (como Body Shop que moviliza a sus empleados para protestar frente a la embajada de Brasil por la destrucción del bosque tropical, aunque hay otras versiones de esta actuación).
– empresas que apoyan discretamente causas cívicas o culturales, como MacDonald, que es criticada porque estimula el consumo de grasas nocivas para la salud humana, pero a la vez apoya causas culturales, como exposiciones sobre Pablo Neruda en Chile.
– empresas que apoyan causas ecologistas, pero como una ostentación banal (como una empresa petrolera que invierte dos millones de dólares en estas causas y gasta cuatro millones en publicitar esta acción).
–  empresas que manipulan y rechazan estas causas (como las tabacaleras que ocultan las investigaciones médicas que prueban que el tabaco produce cáncer o las automovilísticas que no asumen responsabilidades por los desperfectos de sus vehículos).

La conclusión preliminar del autor es que la construcción de una imagen cívica es importante para la empresa y “puede convertirse en uno de los factores más poderosos para ganar las preferencias del consumidor”. Pero advierte que la empresa tiene muchas opciones sobre la imagen que más le conviene. (Kotler, 1998).

 2.4 La Ética Pública, los paradigmas griegos.

 
Peter Levi dice “La historia de la humanidad sufrió en el siglo V a. C: una crisis, una explosión de luz que lo iluminó todo y cuyos efectos perduran aún en nuestros días. Europa es el resultado: Grecia, la llave” (Levi, 1994).
Para la filosofía moderna, el esplendor del desarrollo del conocimiento en Grecia ya no es un milagro. Se explica que hay raíces de ese pensamiento en Egipto, Babilonia, Asiria, Palestina y coexistencia con un desarrollo filosófico en China, etc. Pero es evidente que este pensamiento significó un quiebre en la historia de la humanidad. El gran logro de los griegos fue pasar de las explicaciones míticas, fundadas en la religión y la tradición a las explicaciones del “logos”, explicaciones que eran lógicas y que eran el comienzo de la ciencia. El rechazo de la grandeza de Grecia proviene del pensamiento histórico relativista que sostiene que cada persona, cada filosofía, cada clase social tiene derecho a preferir un determinado orden y a calificar a los otros de inarmónicos o desordenados.

La ciencia es el vuelco esencial. Tratar de buscar la verdad a través de métodos lógicos o racionales fue una nueva forma de ver el mundo. No quiere decir que alcanzaran la verdad ni que la sociedad que construyeron fuera el paraíso, pero evidentemente crearon una sociedad mejor que cualquiera otra en esa época, mejor porque en ella el hombre tenía un valor esencial: era libre. Por supuesto que no era una libertad absoluta (Grecia  era una sociedad esclavista, en Atica, de 300.000 habitantes, unos 100.000 eran esclavos).

El logro de la libertad, desconocida en esa época en el resto del mundo y prácticamente inexistente hasta el siglo XVIII es la causa de fondo del esplendor y la proliferación del pensamiento griego.

La grandeza de ese pensamiento y su carácter universal se puede demostrar con un breve recuento del aporte griego a la cultura universal:

Derecho: Solón, Dracón, Aristóteles
Constituciones de las ciudades griegas
Política: Aristóteles, Platón, Pericles, Pitágoras.
                   Literatura
Sátira: Luciano
Poesía: Homero, Hesiodo, Safo
Teatro: Esquilo, Sófocles, Eurípides, Píndaro
Danza: Tepsícore
Deportes: inventores de: boxeo, lucha libre, carrera, salto, carreras de coches, gimnasia, olimpíadas, marathón, pentatlon, lanzamiento del disco y la jabalina
Artes
Escultura: Praxiteles, Fidias, Policleto
Venus de Milos, el Auriga, Poseidon, Victoria de Samotracia
                  Atenea, Zeus, Kores
Arquitectura: Ictinos, Calícrates
Partenón, Erectón, Mausoleo, Biblioteca de Éfeso,
Música: Píndaro
Artesanía:  cerámica, jarros, urnas, vasos (el vaso de Portland)
Cerámica cicládica
Pintura: Poligno,  Apeles.
Las damas de Cnossos. Los delfines, la tauromaquia (Creta)
Los pescadores, los púgiles (Santorin)
               Alejandro Magno en Gránico
Filosofía: Pre socráticos (Tales de Mileto, Anaxímenes, Anaximandro, Anaxágoras, Heráclito, Demócrito, Parmenides, Zenón de Elea, Empédocles,  Pitágoras) Sofistas ( Protágoras, Socias), Jenófanes                              Sócrates, Platón y Aristóteles
Epicuro, Estoicos, Cínicos, Cirenaicos
Filosofía, Ética, Política, Estética
“La república”, “La política”, “Gran Ética”
Zoología: Aristóteles
Astronomía: Zenón de Elea, Tales, Anaxímenes, Anaximandro.
Lógica: Aristóteles, Zenón de Elea,
Ética: Socrates, Platón, Arístóteles, Epicuro, Hipócrates, Zenón de Zitio, Diógenes de Sinope, etc.
Matemáticas: Pitágoras, Euclides, Tales, Anaxímenes, Anaximandro, Platón.
Química: Arquímides
Física: Arquímedes, Tales, Demócrito, Aristóteles, Leucipo.
Historia: Heródoto, Tucídides, Jenofonte.
Medicina: Hipócrates
Estrategia militar: Alejandro (hoplitas, falange, etc)
Difusión de la moneda: (origen Lidia)
Desarrollo y difusión del alfabeto (de origen fenicio)
Navegación (trirremes)

Esta enumeración muestra algunos de los aportes griegos a la cultura universal, algunos de ellos siguen teniendo vigencia o son estándares de perfección. (Grimberg, 1985; Bowra 1994; Levi, 1994)

La ciencia moderna, la objetividad y el método científico tienen su origen griego. Al mismo tiempo son la puerta de entrada de la cultura occidental, hoy predominante en todo el mundo.

2.41 Oriente y occidente.
La historia de la cultura puede interpretarse como una pugna entre dos culturas fundamentales, la occidental y la oriental. En el siglo X a.C. la oriental era la cultura vigente en todo el mundo excepto Grecia, después, la cultura occidental reconquistó Europa con el Renacimiento y con los descubrimientos se expandió a América y Oceanía.  La esencia de la cultura occidental es el pensamiento griego, el cual quedó cubierto por estratos culturales de raíces orientales (las invasiones bárbaras y el cristianismo) durante quince siglos.

En el auge de Grecia, sólo ella representaba lo occidental, el resto del mundo era oriental. Lo occidental tiene sus raíces más profundas en Grecia  y continúa- en alguna medida-  en Roma, para ser subsumida por un estrato cultural de origen oriental, pero que había incorporado ciertos elementos occidentales (la igualdad, la dignidad del hombre, la fraternidad), se trata del cristianismo, que tiene raíces orientales (el judaísmo) pero que se da en un mundo occidentalizado (el imperio romano). Las invasiones bárbaras y el predominio del cristianismo en Europa hacen desaparecer el pensamiento griego por un quince siglos y éste resurge del pasado en el Renacimiento, Desde entonces, con altos y bajos, este pensamiento se desarrolla y se generaliza en Europa occidental. El avance del protestantismo y la contrareforma crean condiciones favorables para su resurgimiento que se expresa en la Revolución francesa, la independencia de los Estados Unidos y la Revolución Industrial, que provocan  el desarrollo de las ciencias y la tecnología. Es el triunfo del Occidente.

No quiere decir que la cultura occidental no tuviera profundas lacras: la conquista y colonización, la explotación, las monarquías absolutas, los nacionalismos y las guerras. Sin embargo, hay una transformación de los Estados y paulatinamente, el hombre va conquistando derechos. La cumbre de la cultura occidental es la doctrina de los derechos humanos, que se plasma en el siglo XX.

Mientras tanto, la cultura oriental, fundada en la religión o en filosofías contrarias al progreso, exaltaba una sola forma política de Estado: la monarquía absoluta, generalmente de carácter divino. Esto ocurre en el antiguo Egipto, en Asiria, Persia y Babilonia, en Fenicia y Cartago, prosigue en China y la India y se fortalece con el islamismo posteriormente. El común denominador de todas estas culturas específicas es la existencia de Estados todopoderosos frente a un hombre carente de derechos

Romper con el mito era separarse de la religión que respondía a las preguntas más sustanciales del hombre.  Era buscar otras respuestas a través de otros caminos.

Hubo momentos históricos en que la cultura occidental estuvo a punto de desaparecer:

– Durante las guerras médicas, cuando Grecia debió enfrentar al poderoso imperio persa.
– Durante las guerras púnicas, cuando Roma enfrentó a Cartago (Roma era heredera del pensamiento griego, aunque bastante desnaturalizado).
– Durante la expansión musulmana, cuyos hitos fueron la ocupación de España por los moros y posteriormente, el sitio de Viena por los turcos.

La significación de Grecia.
Desde la perspectiva cultural presentada, Grecia tuvo la significación profunda de iniciar las ciencias y alcanzar una estética que hasta hoy no ha sido superada. ¿Por que ocurrió esto?

Ya se ha señalado que Grecia es la fuente de la libertad, con las limitaciones señaladas. Esta libertad se expresa en:

– la existencia simultánea de distintas formas de organización política: monarquías, repúblicas, democracias, aristocracias, tiranías, etc.

– la posibilidad del cambio. Este es un aspecto fundamental, pues como se ve en el punto anterior hay distintas opciones (no es un estado eterno basado en una monarquía divina). La filosofía y el pensamiento griego dan mucha importancia al cambio. Heráclito tiene una visión dialéctica, Platón sostiene que la revolución es inevitable porque nada es eterno.

– participación política. En las ciudades griegas hay participación de sus ciudadanos, limitada en las monarquías y amplia en las repúblicas democráticas o demagógicas. Esto es excepcional en el mundo, donde el poder era monopolio de una clase muy reducida. La democracia se inventó en Atenas y fue un legado que sólo se recuperó en el siglo XIX y XX.
– participación social, los griegos participan masivamente en el deporte, el teatro, la música, etc. Los filósofos les hablan a la gente en la calle.
-se propicia la educación pública y para todos.
-todas estas situaciones llevan a la tolerancia, hay pugnas y luchas, pero es lo normal. Nadie tiene la verdad absoluta, ni siquiera la religión.

De nuevo hay que insistir en que Grecia no fue un paraíso, las ciudades griegas tienen guerras, alianzas y traiciones. Pero las ciudades son expresiones vivas de su población. Compárese con las prósperas ciudades fenicias que  eran todas monárquicas y sin libertad.
Finalmente, el comercio y la navegación permitieron que los griegos se expandieran por el Mediterráneo llevando sus ideas y ampliando su visión del mundo al recibir muchas influencias de los países que visitaban.

Nunca en la historia de la humanidad, tan pocos produjeron tanto para tantos y para el futuro. (Bowra, 1968)

Heródoto decía “la pobreza ha reinado siempre en Grecia”. Grecia es un país montañoso y agreste  con escasas tierras cultivables. Pero una vez más se demuestra que el desarrollo económico no depende exclusivamente de los recursos naturales (como ocurrió con Japón  dos milenios y medio después). Lo fundamental son las personas y el conocimiento. Este legado griego, sólo se ha entendido en las postrimerías del siglo XX y no se ha relacionado con Grecia.

Todos somos griegos.
Las guerras médicas significaron el triunfo de Grecia, pero las luchas entre ciudades la despedazaron. Grecia, compuesta de un millar de ciudades que eran generadoras de un conocimiento hasta ahora valorado, eran al mismo tiempo rivales y su fuente de debilidad era su desunión. La solución aparente era unir a todas las ciudades griegas, tarea que realizó Alejandro Magno. Pero esta solución significó el fin de la autonomía de las ciudades y de las libertades individuales. Grecia pasó a formar parte de un imperio y si bien Alejandro derrotó una vez más a Persia, el precio que debió pagar fue su orientalización. El legado griego debilitado, pasó al helenismo (Alejandría) y posteriormente a Roma.

Lo que llegó al Renacimiento (cuando se revaloró el legado griego) eran sólo restos, toda la investigación posterior  ha entregado mucho más, pero esos restos (de escritos, monumentos, esculturas y pinturas) son lo suficiente para reconocer la grandeza de Atenas y de Grecia. Si se tuviera una información más completa, probablemente sería una grandeza abrumadora.

Para algunos autores “todo comenzó en Grecia”, para un poeta inglés “todos somos griegos”, porque de ellos hemos recibido los fundamentos de la cultura occidental. Pericles lo había dicho, con una perspectiva milenaria: “Somos admirados por los hombres de ahora y seremos admirados por los del porvenir”.

 2.42 El aporte de los presocráticos.

La filosofía propiamente tal comienza en Grecia. El tema de interés de esta cátedra, la Ética, tuvo su origen, como ciencia, disciplina y especulación en Grecia.
Los griegos fueron los primeros que se formularon las grandes preguntas del hombre, negándose a aceptar las explicaciones míticas anteriores. Estas consultas son:
¿Quiénes somos?

¿De dónde venimos?

¿Dónde vamos?
Las primeras respuestas se refirieron al universo, a la totalidad, buscando el principio fundamental que explicara el origen de todo. El intento fue tener una visión holística fundada en  un principio único (monista). Una explicación, un principio, un “arché”,  clave del desarrollo de todos los fenómenos. Casi todos estos filósofos eran monistas, pero hay algunas excepciones pluralistas (Empédocles).
Pero si bien el hombre estaba en el fondo de su preocupación, el universo los cautivó y los problemas más humanos fueron dejados de lado, su visión fue cosmológica. Su aporte a la Ética fue indirecto, aunque muchos de ellos tuvieron una activa participación política en sus ciudades, pero no hay referencias claras a la Ética que sostuvieron, dado que en esa época, la Ética era parte de la política y se refería al comportamiento de la persona en la polis.

La diversidad y profundidad de las respuestas generó muchas de las escuelas filosóficas posteriores y echó las bases de muchas ciencias, las que aún tienen validez. Sin embargo, lo que queda de los escritos y del pensamiento de estos autores son fragmentos, a veces de un par de páginas y referencias indirectas posteriores.

Estos pensadores son los “pre socráticos”, ya que Sócrates es el punto de referencia del desarrollo del pensamiento filosófico. Estos filósofos provienen de diversas ciudades griegas, especialmente de la Jonia (actual costa egea de Turquía), de las islas del Egeo, de Tracia  y de la Magna Grecia (Sur de Italia). Estos pensadores vivieron en el siglo VI y V a. C. Y algunos de ellos fueron contemporáneos de Sócrates.

Algunos pre socráticos son: Tales de Mileto, Anaxímenes, Anaximandro, Anaxágoras, Heráclito, Demócrito, Parmenides, Zenón de Elea, Empédocles y  Pitágoras.

Tales de Mileto.
Tales fue el primero que se liberó del pensamiento mítico e intentó buscar explicaciones a la realidad (logos). Su aspiración, como la de otros pre socráticos era encontrar un principio fundamental  que explicara la naturaleza.
Grecia era el mundo civilizado y el mar era el  medio que permitía la existencia de ese mundo fragmentado por la geografía terrestre pero unido por el mar. Los griegos eran marinos y comerciantes. Pocas regiones de Grecia están lejos del mar. La expresión Thalasa (mar) fue un grito de regocijo para los griegos que participaban en la expedición de los diez mil que relata Jenofonte. Grecia, los griegos y el mar son una tríada inseparable: Esta importancia del mar,  ya que el agua era la sustancia más abundante en la tierra, fundamentó la primera explicación respecto del origen de todo.

Tales de Mileto fue el filósofo que concibe que el principio fundamental y el origen de todo es el agua. La vida es imposible sin agua, la prosperidad sólo existe cuan do llega la beneficiosa lluvia que riega los campos y permite que los olivos, el trigo y la vid puedan desarrollarse. Además el agua se transforma y adquiere distintas formas (líquidas, sólidas y gaseosas). El agua se mezcla con otros elementos y permite su aprovechamiento. Para algunos interpretes de Tales, no es el agua, el principio fundamental, sino que un elemento líquido presente en todo, la humedad,  simbolizado en el agua.

Es evidente que por lo menos en cuanto al origen de la vida, los griegos acertaron, ya que la vida surgió del mar y sólo hay vida en planetas donde haya agua..

Anaximandro.
El pensamiento filosófico era discutido en las calles y en las ágoras de las ciudades griegas. En Mileto, surge la primera escuela filosófica (los milesios). Siguiendo a Tales y siendo su amigo y discípulo, Anaximandro  es el autor del primer tratado filosófico “Sobre la naturaleza”(este mismo título utilizaron otros pre socráticos para sus obras, ya que  su preocupación era encontrar el principio de la naturaleza).

Anaximandro intenta buscar otra explicación a las preguntas mencionadas y llega a la conclusión  de que es el infinito  (algo ilimitado, imperceptible,  indefinido y permanente que es todas las cosas a la vez, incluso cuando cambian). Este infinito se presenta en pares contradictorios (caliente.frío, húmedo-seco) lo que provoca el cambio y la transformación de unas cosas en otras, existiendo ciclos. Estos ciclos incluyen la desaparición de la tierra y su resurgimiento en otros mundos.

Esta concepción universal lo lleva construir una compleja teoría de cómo funciona el universo, sosteniendo que los planetas y astros giran en torno a la tierra. Y es el primero que cree que la tierra no tiene ningún apoyo, sino campos de fuerzas que la mantienen.

Los fenómenos meteorológicos los explica  por una sucesión de fenómenos parciales encadenados: el sol genera un vapor que se transforma en viento y éste en relámpago y trueno.

Una interpretación del pensamiento de Anaximandro encuentra en él las primeras raíces de la dialéctica (el cambio por la contradicción), la permanencia del cambio o cambio continuo. El infinito puede entenderse  como la materia, o la energía o la idea y conectado al cambio dialéctico es un antecedente del pensamiento de filósofos posteriores como Hegel y Marx.

Otra interpretación sugiere que lo infinito se refiere también a la dimensión del universo y que éste al ser infinito, repite infinitas veces cada uno de los mundos. Esta idea de la  dimensión del universo es una preocupación actual de la ciencia que llega al big bang y a un universo en expansión, lo que no está lejos de las genialidades de Anaximandro..
La concepción del cambio, aplicada a la naturaleza, le hace sostener que la vida surge de materias calientes y húmedas y que hay un desarrollo evolutivo que genera distintas especies, anticipándose a las concepciones darwinistas.

 

Anaxímenes.
El tercer milesio es Anaxímenes, su explicación del principio del origen de todo está en algo concreto: el aire o aliento. Pero este aire es lo que nos rodea, incluso a los astros y es también el alma de los hombres. Todo lo que existe es entonces, aire, que por diversos procesos se transforma  (condensación o rarefacción del aire). Estas transformaciones son cantidades que transforman su calidad. El cambio cuantitativo provoca el cambio cualitativo, lo que puede expresarse matemáticamente, rechazando el mito con el apoyo de las matemáticas. Parece que Anaxímenes fue el primero en entender la existencia del aire, porque antes de él, el aire se refería a la niebla o a la humedad del aire.

Esta importancia asignada al aire puede relacionarse con conceptos de entender la vida como respirar (o suspirar) y el concepto de muerte como ausencia de aire (último suspiro). Además, las nubes pueden entenderse como condensación de aire y la transformación de éstas en agua demostraría, la condensación del aire en agua (lo que es plausible con el nivel de conocimientos de la época.), de la misma manera es posible ver los vientos como transformaciones del aire que provocan truenos y relámpagos y explican los fenómenos meteorológicos. La obra de Anaxímenes también se titula “Sobre la naturaleza”.

 Demócrito.
Nace en Abdera, ciudad de Tracia, pero viaja por el mundo griego y por Egipto, Persia y Babilonia. Siguiendo a Leucipo, desarrolló la teoría de que todas las cosas están constituidas de “átomos”, el principio esencial que compone todo. Estos átomos son las partículas más pequeñas y que ya no pueden dividirse. Todas las cosas son combinaciones de átomos y hay distintas formas de átomos que al combinarse en distintas proporciones y formas configuran la diferencia de las cosas. La existencia del vacío es lo que permite el movimiento de los átomos.
El alma del hombre también está formada de átomos y la relación entre alma y cuerpo es lo que provoca un conocimiento subjetivo o de apariencias, pero a través del alma es posible alcanzar otro tipo de conocimiento (el objetivo). Estos dos tipos de conocimiento provocan el escepticismo (no conocemos nada, la verdad está en lo profundo) .
Demócrito, que fue contemporáneo de Sócrates también tuvo un gran interés en la Ética, según referencias de otros autores, pero sus idea al respecto no se conocen (escribió 52 libros, de los cuales no se conservó ninguno).
El aporte de Demócrito fue fundamental para el desarrollo de la física, la biología y la química. Su teoría, basada sólo en especulaciones y sin el desarrollo necesario del instrumental científico, fue una anticipación genial.
El atomismo de Leucipo y Demócrito influyó decisivamente el pensamiento filosófico y científico posterior.

 

Pitágoras.
Otro jonio de Samos, unificó la filosofía con las matemáticas

Pero también tuvo gran preocupación por la Ética y participó activamente en política, rechazando a la dictadura que existía en su ciudad natal por la vida disoluta de los magnates. Él propiciaba una vida ascética y de renovación moral, a pesar de ser amigo del dictador.Por este motivo se exilió a Crotona, ciudad de la Magna Grecia, donde formó un grupo o secta y tomó el poder basado en la renovación moral, expandiendo este pensamiento a otras ciudades de la región. Pero fue rechazado posteriormente por su carácter elitista y debió huir a Taranto  y Metaponte.

Nunca se ha podido saber con certeza el pensamiento de la secta pitagórica, pero es un antecedente al partido ideológico, pero con gran influencia del líder y con rasgos de secretismo y religiosidad. Sólo los matemáticos (o iniciados) tenían derecho a conocer la doctrina, mientras que los otros eran sólo oyentes. Se presume que creían en la transmigración de las almas y en su purificación y en la propiedad calibalística de los números. Distinguieron los números cuadrados y a partir del teorema de Pitágoras separaron la geometría de la aritmética. Rendían homenaje al número uno y el 10 era  el número perfecto (por su relación con la música) y descubrieron que 1+2+3+4=10, dos pares y dos impares y se aproximaron al sistema decimal..
Los pitagóricos, mantuvieron su sociedad secreta y elitista durante mucho tiempo y concibieron una cosmología basada en el número como principio (arché) y la materia de todo y explicación de los valores morales. La música con su sustrato matemático, la concebían como la armonía superior.

 

Heráclito.
Heráclito es un filósofo de la ciudad de Éfeso, miembro de la aristocracia de su ciudad. Como otros filósofos parece haber descollado por la excentricidad de sus actos y por la espectacularidad de sus dichos (como la figura de otros filósofos muy posteriores como Nietzsche y Shopenhauer).

Heráclito, en alguna medida prosigue la aventura del pensamiento de Anaximandro, aunque se le considera un pensador original, pero  profundiza este enfoque a un nivel que lo hace muy difícil de comprender, por este motivo se le llamó “El Oscuro” ( Martínez  y Cortés, 1996).

Heráclito concibe como principio fundamental (arché) al cambio. Esta concepción dinámica exige un alto nivel de abstracción, ya que el universo es permanente cambio. Heráclito sostiene: “En los mismos ríos nos bañamos y no nos bañamos; somos y no somos”, “En el mismo río no es posible bañarse dos veces”. (Heráclito, 1985).  Por lo tanto, no existe ningún principio eterno e inmutable. Si todo cambia, el principio fundamental debe cambiar, por lo tanto el cambio cambia y no puede ser un principio eterno. Esta contradicción, de buscar el principio, encontrarlo y negarlo es lo que hace complejo el pensamiento de Heráclito, porque estando empeñado en la búsqueda del arché, tema esencial de la filosofía de la época  termina negándolo, pero su búsqueda continúa en la explicación del cambio: el fuego.

El cambio es provocado por el fuego, ante el cual todo cambia. El fuego es eterno y es la causa del cambio. Es la forma más pura de la materia. El fuego al cambiar, se enciende y se apaga según medidas. El cuerpo es el vehículo del alma y la fuente del logos (Martínez y Cortés, 1996).

El logos es  equivalente a la razón y representa el conocimiento más profundo que existe. Este conocimiento es accesible al hombre a través del estudio de sí mismo. “Yo me busqué a mí mismo” (Heráclito, 1985). Pero hay hombres que no lo conocen y lo desprecian. No se puede llegar a él por los sentidos, sino por el alma. El logos es una verdad universal compartida potencialmente por todos los hombres, pero alcanzada sólo por algunos. Los que poseen esta verdad (Heráclito, entre otros) deben trasmitirla a través del alma para lograr que sea común, porque si es común, une.
El logos pasa desapercibido para muchos hombres “como les pasan desapercibidas cuantas cosas hacen mientras duermen, del mismo modo les pasan inadvertidas cuantas hacen despiertos” (Heráclito et alte, 1985)

Existe una lucha de contrarios en el perpetuo devenir, esta lucha no se resuelve, sino que crea estados de tensión que son la armonía (pone de ejemplo a la lira). La lucha  es padre de todas las cosas.

Para algunos  filósofos griegos, el fin último del bien es la felicidad como placer. Pero Heráclito, en su lenguaje sonoro y oracular  sostiene: “Si la felicidad residiera en los placeres del cuerpo, proclamaríamos felices a los bueyes cuando encuentran para comer arvejas amargas”. Y agrega “los cerdos gozan más con el fango que con el agua limpia” (Heráclito et alte, 1985)

Hay referencias a la vida política de Heráclito. Parece que despreciaba el poder y habiendo sido designado rey o gobernante de Éfeso, no aceptó el cargo y dijo que la ciudad “ya estaba regida por una mala constitución” y se fue a un templo a jugar con los niños. Cuando se le preguntó por qué lo hacía  respondió: “¿De qué os asombraís, desdichados?  ¿Es que no es mejor hacer esto que dedicarse a la política con vosotros?” (Heráclito et alte, 1985).

Esta actitud de desprecio a la política, sin embargo, no le impidió propiciar que Éfeso se aliara con los persas en contra de los griegos. Sin embargo, el rey Darío que reconocía en él un gran sabio lo llamó a su corte para aprender de él y Heráclito se negó ¡Y negarse a Darío requería osadía!

Heráclito representa un prototipo de intelectual superior, que exalta la lucha y el triunfo de los más fuertes. Es aristocrático y despreciativo de sus semejantes. En este sentido ha inspirado el pensamiento de derechas y fascista. Pero su enfoque dialéctico de cambio y contradicción ha sido reconocido como un aporte esencial en Hegel y Marx.

Parménides.
Parménides de Elea es uno de los filósofos presocráticos que escribió en verso y utilizó metáforas para explicar sus conceptos.

Difiere diametralmente de Heráclito, ya que Parménides, es el padre de la lógica formal y pensando en ese mundo de los conceptos llega a la conclusión que lo único que existe es el ser, ya que el no ser no puede existir. Un  acanto es y  es absurdo concebir un no acanto. De manera que sostener el cambio es creer que algo que es, un instante después cambió y dejo de ser, es decir es no  ser, como lo sostenía Heráclito. De manera que si el ser existe, es eterno (no cambia). También es único, porque si es ser y es distinto deja de ser ser,  Es inmutable, porque si se mueve, debe moverse  en algo y ese algo ¿es o no es?, si es , es el ser, es decir lo mismo y si es no ser es el absurdo, como se ha demostrado antes. Por lo tanto el ser es y el no ser no es. Si se acepta que no hay cambio, tampoco hay principio ni fin. “Pues ninguna otra cosa hay o habrá fuera del ser” (Heráclito et alte, 1985)

Esta concepción, según, La vía de la verdad, la recibe de una diosa benevolente, después de haber sido raptado por las hijas del sol. Ahora se podría decir que sufrió una “abducción”  por parte de seres extraños (¿ovnis?), pero en la realidad, su libro en verso es una metáfora para presentar sus ideas.

El pensamiento de Parménides cambió el rumbo de la filosofía presocrática y echó las bases de un método para pensar y encontrar la verdad: la lógica formal, que más tarde desarrollaría Aristóteles. Por otra parte, algunos filósofos modernos encuentran en Parménides la primera idea de Dios, superando el politeísmo y los dioses humanizados de los griegos o de otras religiones y mitologías. Es un dios eterno, inmutable, único, sin principio ni fin. También puede ser la verdad absoluta, como lo sostiene Parménides, pero la verdad absoluta es  Dios en el sentido moderno (Martínez y Cortés, 1996).
Parménides, según  Diógenes, sostuvo que había dos principios esenciales: el fuego y la tierra. El fuego es el origen, los hombres nacieron del sol, la materia es la tierra. Fue el primero que sostuvo que la tierra era redonda y que los astros giraban en torno a ella, Su concepto de perfección lo representa en la esfera, en la que cada punto es equidistante del centro.
El pensamiento de Parménides rompe con la tradición pre socrática y empieza a entrar en terrenos distintos al de la preocupación del principio fundamental. Entra en la lógica formal y  concibe dos principios complementarios (tierra y fuego).

 

Anaxágoras.
prosigue desarrollando y criticando el pensamiento de Heráclito y Parménides. Acepta la existencia del ser  y la imposibilidad del no ser, pero explica que el cambio se produce en el ser, es decir, nada perece ni nada desaparece, en la naturaleza nada puede nacer ni morir. Lo que ocurre es que hay una mezcla, de la cual surgen las cosas y la disgregación de esta mezcla es la desaparición. Él llama separación a la extinción y mezcla a la generación.

El principio fundamental o la materia esencial (como el agua, el fuego o la tierra) no es uno sino que un conjunto infinito de todas las materias existentes a las que denominó semillas (sustancias o elementos). Estas semillas son el ser y por lo tanto eternas e inmutables. Estas semillas son de diversas formas, pequeñísimas y divisibles infinitamente  Estas semillas llevan los colores, sabores, aromas, formas. Son infinitamente divisibles porque pueden dividirse siempre, aunque cada vez sean menores, pero nunca desaparecerán.

Al revés de los atomistas, que creían en la indivisibilidad de la materia elemental (el átomo), Anaxágoras creía que la divisibilidad era infinita, pero al final, como siempre quedaba algo, la materia no podía dividirse para desaparecer.
Esta visión la amplía al darle un carácter más cósmico, ya que la rotación es la que provoca la separación de los elementos. El intelecto o “nous”, es lo consciente e inteligente, igual a sí mismo, rige el movimiento de la materia y  está vinculado al mundo vivo (Martínez y Cortés, 1996).
La visión de Anaxágoras anticipa algo de la concepción de los genes, ya que ellos son los que llevan las características que asumirá el ser (la manzana, por ejemplo), su aroma, su color, su dulzor, su textura y consistencia, su humedad, etc.

De forma parecida a otros filósofos presocráticos pensaba que el caos original se transformaba en el cosmos (orden) gracias al nous o intelecto. De los fenómenos, el hombre sólo puede observar su apariencia, pero no conocerlos porque las semillas son tan pequeñas que es imposible aproximarse a ellos.

Empédocles.
Nació en Agrigento, donde tuvo destacada participación política como miembro del partido democrático. Fue médico, filósofo, político, orador y mago. Extravagante y preso de locura, terminó por arrojarse al volcán Etna (Martínez  y Cortés, 1996).

Con Empédocles termina la concepción monista de los presocráticos e impone la concepción pluralista intentando conciliar las ideas de Heráclito con las de los eleáticos (Parménides y Zenón).

Aceptó la inmutabilidad del ser y el perpetuo cambio, lo que parece totalmente contradictorio, pero lo resuelve hábilmente.

El principio de todo no es uno, el origen y desarrollo de todo está en la tierra, el agua, el fuego y el aire. Estos cuatro elementos se combinan y nacen, al separarse mueren. Las cosas cambian, pero estos cuatro elementos permanecen inalterables: “Los seres no son unos corruptibles y otros incorruptibles, sino que todos son corruptibles, excepto los principios” (Heraclito et alte, 1985). Desarrolla el concepto de elemento que aún rige en la ciencia. También acepta la existencia de partículas pequeñísimas, como los átomos propuestos por Demócrito.

El cambio es producto de la contradicción del bien y el mal, del amor y del odio. Si todo fuera amor el mundo sería una esfera (la perfección griega), si fuera odio, sería el caos. La vida es un ciclo de amor y odio.

Desde el punto de vista ético, Empédocles considera que hay un pecado original que tiñe el alma, pero hay posibilidad de la purificación que permitirá el retorno donde los dioses, a través de la perfección lograda en los ciclos de transmigración de las almas. Aquí se observa la influencia de Pitágoras.
 Una comunidad de sabios.
Estos filósofos, separados a veces por miles de kilómetros, (Empédocles vivía en Sicilia,  Heráclito en la actual Turquía) formaron la primera comunidad académica o de sabios  del mundo. Esta comunidad existió porque entre ellos hubo una permanente relación de tipo intelectual, se leían y aprendían unos de otros, se criticaban y lograban desarrollar nuevas teorías. A pesar de que algunos no escribieron libros, fueron conocidos, ya sea por comentaristas y discípulos o presencialmente, ya que todos ellos fueron viajeros consumados y a pesar de las distancias viajaban frecuentemente, lo que era una hazaña, dadas las características rudimentarias de la navegación. Los viajes parece que fueron la mejor escuela para todos ellos. Es difícil entender, con la celeridad que viajaban las ideas junto con el comercio, especialmente si se compara con el mundo moderno.  Hace unos 20 años, en Chile, los libros norteamericanos de Administración se conocían diez o veinte años después de su publicación. Los filósofos griegos de la Antigüedad  comentaban las obras de sus pares, al parecer, muy poco después de su publicación, las razones principales son la unidad de lengua,  las relaciones comerciales y la comunidad mencionada. El griego era hablado por todos ellos y el comercio transportaba las ideas a todos los rincones del mundo griego, desde el mar  Negro a España y desde Francia a Libia.
El griego es la lengua de la más alta cultura y la diferencia entre civilización y barbarie es hablar o no hablar el griego. Todos los que no lo hablan son bárbaros.
Este intercambio veloz de ideas es lo que permite entender la fecundidad del pensamiento griego. No eran hombres aislados y encerrados en sus estudios, salían a la calle a difundirlos, los publicaban y eran capaces de ir  a difundirlos personalmente en sus viajes y fertilizarlos con el aporte de sus pares de otras ciudades.

Esta  situación de florecimiento del pensamiento, innovado a través de las críticas mutuas, provocó el afán de la perfección, presente como un objetivo en toda la cultura griega. Esta perfección era la búsqueda de la armonía y la exaltación de ella. La esfera, es la figura geométrica perfecta (o armónica) para los griegos porque cada punto de ella está a igual distancia de su centro, en el campo intelectual, la perfección es el “timeo”, el concepto universal, ” capaz de viajar” (y ser aceptado en cualquier lugar por su universalidad). Esta comunidad logró estas  armonías en muchos planos, especialmente mientras continuó su quehacer común.

Justamente, la decadencia de la filosofía griega comienza cuando esta comunidad desaparece, con el advenimiento del imperio de Alejandro Magno. Parece que las ideas ya no podían fluir libremente como ocurrió mientras las ciudades eran autónomas.

 
2.43 La Ética en la polis. Sócrates.
 El desarrollo de la democracia en Atenas, provoca  una explosión del pensamiento,  la filosofía, las ciencias y las artes.  Sus ciudadanos y extranjeros avecindados le dan un nuevo impulso a la filosofía, pero desplazan la preocupación central, reemplazando el universo por la polis.

En efecto, se preocupan de la polis en la que viven porque son parte de ella  y la participación en los asuntos públicos es la esencia de su vida. Sin embargo, esto no menoscaba el pensamiento filosófico. Al contrario, lo enriquece porque incorpora como temas de estudio a la sociedad, la política y el hombre.

Es probable que sin el trabajo previo de los pre socráticos, la monumental obra de Sócrates, Platón y Aristóteles no habría encontrado un terreno fecundo y ya arado, donde sembrar las semillas de su  pensamiento más sistemático (especialmente en Platón y Aristóteles). Si se hace una metáfora geográfica, la cordillera del pensamiento griego, cuyas cimas máximas son  Aristóteles, Platón y Sócrates, existen porque ya había  una base sólida (los presocráticos) para estas cimas.

Aristóteles y Platón llegaron a ser universales, por  caminos distintos, abarcando todas las áreas del conocimiento a partir de los aportes de los pre socráticos (Aristóteles) e incorporando los social .

Sócrates, el menos viajero de los filósofos griegos, provoca un vuelco en la filosofía. Abandona la búsqueda del principio universal que explique el cosmos y encuentra otro objeto de preocupación y estudio: el hombre y su comportamiento en la polis.
Al estudiar al hombre, lo ven como ser social, como miembro de la polis y el interés se centra en el comportamiento del hombre en la polis  (en  relación a sus semejantes y a la sociedad). Aquí entran al campo de la Ética.
Sin embargo, lo que intentan estos filósofos no es señalar o predicar como deben comportarse los hombres, es decir, no tienen pretensiones de crear   una Ética normativa. Claramente se separan de la religión, que tiene esa pretensión. Estos filósofos se interesan en buscar un método para encontrar el bien, pero el método que descubren es siempre basado en la libertad, es decir, el hombre (cada hombre) debe aplicarlo y llegar a su propia verdad, Esta verdad sobre el bien debería ser universal. Pero ellos no la revelan, pues no es su función, su tarea es descubrir el método.
Como se ha señalado, la Filosofía griega, en su esencia es no-mítica (no acepta explicaciones basadas en la tradición o la religión). Sin embargo, esto no es absoluto, en algún instante y generalmente como metáfora acuden a algún mito o a algún dios (Recuérdese a Parménides  con su diosa benevolente y a Platón con el mundo de las ideas o topos urano)

 

Sócrates
Sócrates es una de las cumbres del pensamiento filosófico y el padre de la Ética. Platón dijo que era el “hombre más sabio y justo de su tiempo”. Es el primero que se interna en el hombre y se plantea el objetivo de conocer al hombre. Pero no se trata de un conocimiento del hombre aislado, como especie, sino que el hombre en la polis. La polis , la ciudad griega ha sido definida como “un órganos de cultura” (Munford, s.f).
Es el hombre, en ese ámbito donde lo estudia Sócrates. Su objetivo es que los hombres sean más sabios y mejores

Sócrates fue un ciudadano de Atenas. Como todo ciudadano luchó como hoplita en Marathon y en otras batallas, formó parte del Consejo de la ciudad y día a día exponía sus teorías en el ágora, Combatía a otros filósofos (los sofistas) y se definía a sí mismo como “el tábano de Atenas”.
Sócrates, según algunas versiones, era un hombre muy modesto, otros dicen que era muy exigente en cobrarle a sus alumnos. Su origen como hijo de un escultor y de una partera, así como su experiencia ciudadana y militar, es la praxis fecunda de donde surgen sus ideas. Su formación intelectual está empapada en el pensamiento de los filósofos jonios (milesios y efesios), pero se separó de la “física” (el universo o la naturaleza) y determinado por su vida ciudadana emprendió un viaje al interior del ser humano.
Sin embargo, no fue un pensador local. Igual que Pericles captó la grandeza del experimento griego y fue capaz de concebir métodos y teorías universales, a partir de su experiencia ciudadana..

Dado que Sócrates no escribió sus doctrinas, solo pueden inducirse de los casos presentados por algunos de sus discípulos y amigos (Platón, Jenofontes y Aristófanes),  y de referencias de otros filósofos (Aristóteles). Estas fuentes, pueden estar contaminadas de prejuicios o bien de poner en boca de Sócrates lo que piensa el que escribe, esto ocurre especialmente con Platón.

En la tradición griega había ciertas máximas generales que indicaban el comportamiento de sus ciudadanos, así en Delfos (el santuario de Apolo) estaba escrito en  la entrada “Conócete a ti mismo”. La máxima “Nada en exceso” era otro principio común en las ciudades griegas.

 El método socrático.
La forma de encontrar la verdad (en este caso “areté” o virtud) por el camino socrático ha sido descrita de diversas formas. Aquí se presenta un esquema muy sencillo.

Primer supuesto

Sócrates parte del supuesto de la capacidad intelectual del hombre, que todos tienen la posibilidad de encontrar la verdad, que se encuentra en el interior del hombre. El problema es como sacar esa verdad y hacerla accesible al titular y a los otros hombres.

Segundo supuesto

El método socrático parte de la idea de que el comienzo debe ser el de la modestia. No hay nada probado, hay que dejar de lado los prejuicios y partir del principio de que sólo sé que nada sé. Esto implica que Sócrates no lleva la verdad ni la trasmite. Es tarea de cada uno encontrarla, pero sólo la encontraran los que sean capaces de seguir el difícil camino socrático.

Tercer supuesto

Si los  supuestos anteriores son válidos quiere decir que se pueden construir valores universales, “timeos” válidos para todos los hombres en todas las circunstancias. Es decir valores absolutos.

Primera etapa individual.

El hombre debe conocerse a sí mismo. Esto no está dado, hay que construirlo con perseverancia y dedicación Para ello está la introspección, es decir investigarse internamente uno mismo. Es como mirarse al espejo e intentar preguntas vitales ¿Quién soy?, ¿Cómo he sido?, ¿Cómo debo ser?, ¿Cómo debo ser conmigo mismo?, ¿Con los demás? Esta es una etapa inicial y probablemente poco fructífera porque no hay donde comparar las respuestas que me he dado. Pero así se desarrollará una disciplina interna y se podrá pensar, cada vez en forma más rigurosa y llegaré a ser capaz de dar respuestas que me satisfagan.

Sin embargo, esta etapa no basta, hay que socializarla.

Segunda etapa social

La segunda etapa es el diálogo. Hay que hablar con un sabio modesto. Éste debe preguntar y preguntar, sin dar las respuestas, sino que las respuestas debe darlas uno mismo. El sabio debe opinar sobre las respuestas con sinceridad  y descomponerlas(Análisis). Aquí cabe la ironía, el sabio debe destruir las respuestas falsas, cuestionar las respuestas débiles y hasta burlarse de su inconsistencia. Aquí está la prueba de la modestia, aceptar su propia ignorancia y no pretender saber algo, e incluso revisar lo que se creía sabido. A través de las respuestas se va construyendo la verdad (inducción).

Tercera etapa social-individual

En este diálogo se empiezan a encontrar conceptos y hay que definirlos, es la tarea más difícil y es lo que se llama mayéutica (dar a luz). Igual que una partera, el sabio ayuda a sacar la verdad que está dentro del hombre. Esta verdad no ha sido aportada por el sabio, está en el interior de todos los hombres  y es la misma para todos ellos (es universal).

El problema grave es que en un nivel de profundidad, las definiciones no pueden ser meramente nominales (definir una palabra con otra), debe ir a la esencia del concepto y eso es inexpresable en el lenguaje humano. (La lengua tiene limitaciones evidentes y eso ha sido reconocido en la filosofia moderna). La conclusión es que la verdad está en el proceso de búsqueda (no en una meta específica).

Cuarta etapa social

Si el hombre logró conocer la virtud, no tiene otra alternativa sino que actuar virtuosamente (es un imperativo categórico en términos de Kant). Si el conocimiento al que llegó es irrefutable, perfecto, no se puede desconocerlo, porque sería negarse a sí mismo. De manera que el camino a la virtud es el conocimiento y su responsabilidad es una praxis virtuosa. Sólo el que conoce la virtud puede practicarla. Una vez que se conoce la virtud  no se puede hacer otra cosa que practicarla.

Se ha dicho que Sócrates  aplicó las profesiones y conocimientos de sus padres. Es por eso que se definía como escultor de hombres y partero de la verdad.

Probablemente lo que le interesa a Sócrates es que el hombre sea capaz de ser consecuente consigo mismo, para ello debe conocerse. Este conocimiento es convencimiento y  obliga a actuar en consecuencia. No es un conocimiento impuesto o superficial, es un conocimiento que cuesta y que exige sacrificios. “Nadie hace el mal voluntariamente” sostiene Sócrates ((Martínez  y Cortés, 1996).

También puede interpretarse como que el intelecto o razón humana es la única fuente de conocimiento y que debe ser absoluto (que no varíe ni se adapte a circunstancias favorables o desfavorables). Es decir, conocimientos universales y absolutos.

“Conocer el bien y cometer  el mal” está fundado en la ignorancia del saber verdadero, si se comete el mal, quiere decir que no se conocía, convincentemente el bien (Koyre, 1966).

De esta manera el conocimiento es el camino a la virtud, (intelectualismo ético) su práctica es lo que produce la felicidad, vivir bien, obrar bien es la virtud, la virtud produce la felicidad (eudomonismo).

Sócrates y los sofistas.
Esta búsqueda de universales lo puso en pugna con otros filósofos, los sofistas (Protágoras, Gorgias, Hipias, etc) , quienes consideraban que la virtud, podía aprenderse, y por lo tanto enseñarse, como los otros conocimientos de las otras ciencias. En segundo lugar, los sofistas aceptaban la relatividad del conocimiento, su principio era “el hombre es la medida de todas las cosas”. Este principio abre las puertas al humanismo (el hombre en el centro del universo), pero impide hacer ciencia, pues todos los conocimientos serán subjetivos.

Como proyección de estos principios, los sofistas enseñaban dialéctica, oratoria y retórica, no con la pretensión de encontrar la verdad, sino con el fin de ganar una discusión e imponer el punto de vista de uno. Este formalismo significaba reemplazar la verdad por el éxito y chocaba con las ideas de Sócrates. Algunos sofistas eran hedonistas (el placer es lo fundamental) lo que tampoco compartía Sócrates. Sin embargo, los sofistas hicieron grandes aportes y fueron los primeros que sostuvieron que la Ética se podía aprender y enseñar.

Estas pugnas llevaron finalmente a que Sócrates fuera condenado a muerte acusado de  difundir doctrinas impías y corromper a la juventud. Su amigo Critias le preparó una fuga, pero Sócrates no acepto huir bajo el principio de que había que respetar a su ciudad y sus leyes.

El método socrático ha inspirado, sin duda, a algunos psicólogos como Sigmund Freud  y su psicoanálisis, en el que a través de preguntas del psicológos y respuestas del paciente se va reconstruyendo una verdad olvidada por el paciente, pero que estaba dentro de él y de sus experiencias y  que finalmente era la causa de su mal.

Los grandes filósofos sistemáticos.
Platón y Aristóteles constituyen la continuación y profundización del pensamiento socrático. Platón es discípulo de Sócrates y su gran apologista. Aristóteles, a su vez, estudia teniendo a Platón como maestro. Sin embargo, al desarrollar el pensamiento elaboran nuevas teorías y llegan a conclusiones distintas a las de sus maestros.

La diferencia esencial entre ellos es que Sócrates se dedicó esencialmente a la Ética, Platón amplía la visión presentando una teoría universal acerca del conocimiento basado en una concepción idealista y propuso una utopía social. Aristóteles es el sabio más completo que haya existido en la historia de la humanidad y su pensamiento abarca todas las áreas del conocimiento conocido en su época e incluso abre nuevas áreas. Aristóteles tiene una concepción más materialista y evolutiva y echa los fundamentos de las ciencias.

Platón y Aristóteles intentan entender simultáneamente a la naturaleza y al hombre, Sócrates trataba de entender al hombre y los presocráticos intentaban comprender la naturaleza o el universo

2.44 La Ética en Platón y en sus reformas.
Platón  era ateniense como Sócrates, pero a diferencia de éste era de una familia aristocrática y de riqueza. Sin embargo, durante años siguió a su maestro hasta su muerte (a la que no pudo asistir).

Como todos los filósofos, Platón trató de trascender a su época, y lo logró plenamente, pero además, como era ya la tradición de la filosofía griega, fue un ciudadano interesado en los problemas políticos. Si bien no participó activamente en la política de su ciudad, trató de aplicar sus teorías políticas  en otras ciudades. Por tres veces intentó establecer un gobierno de sabios en Siracusa, pero las tres veces fracasó y debió abandonar sus intentos.

Platón escribió numeroso libros que se conservaron,  Diálogos, La República, Timeo, La teoría de las ideas, etc. Es considerado un gran literato y sus obras aún se disfrutan.

En los primeros  Diálogos, Platón describe con ejemplos concretos el método socrático de su maestro. Es de suponer que en algunas oportunidades impone sus propias ideas sobre las de Sócrates, pero el hecho de que todos estos diálogos terminan sin conclusiones ni encuentro de la verdad concreta, hacen presumir que respetó las ideas de su maestro en primer lugar. En los libros posteriores, Sócrates es Platón y defiende sus propias ideas.

Aquí nos referiremos exclusivamente a su pensamiento ético, sin dejar de establecer los fundamentos que están en su obra más general. Sin duda Platón desarrolla sus ideas paulatinamente y a través del estudio de los presocráticos y de Sócrates.

La teoría de las ideas y el bien.
Para Platón , existen dos mundos, uno es el mundo de las apariencias, que captamos por los sentidos. Como éstos son falibles, el conocimiento que logramos es de la misma naturaleza. Es meramente opinión (doxa) y no la esencia de la verdad. Este mundo de apariencias está en permanente cambio y se nos presenta  no intelegible en su esencia.
Sin embargo, hay otro mundo, que es el de las ideas, que son de una naturaleza totalmente distinta, son eternas, inmutables, perfectas. Ese es el conocimiento que el hombre sabio debe alcanzar, pero la tarea no es fácil.

El mundo real (de las apariencias) se nos presenta con destellos de la verdad, pero confusos y cambiables. Así somos capaces de distinguir actos probos o encontrar obras que podemos calificar de bellas. Pero eso no quiere decir que hayamos encontrado la probidad o la belleza, simplemente hemos encontrado fenómenos (apariencias) que nos confunden y que creemos que es la verdad  (Escobar, 1994).
Así se llega a establecer la diferencia entre los conceptos y sus expresiones concretas. La belleza está presente en una, diez, y cien obras, pero no hemos encontrado la belleza. Lo ideal sería el proceso inverso, saber lo que es la verdad (en este caso el concepto belleza) para aplicarla a las obras que vemos y poder distinguir efectivamente cuales tienen belleza y cuáles no.

La alegoría de la caverna.
Esta teoría, Platón la ilustra con la alegoría  o metáfora de la caverna. Los hombres son prisioneros  y están manatiados en una caverna que desciende, los prisioneros miran el  fondo de la caverna (no pueden mirar a otra parte), en esa pared  se reflejan las sombras borrosas  de lo que ocurre más arriba, donde hay una  pared baja, detrás de la cual algunos hombres manipulan objetos por sobre su borde y un poco más arrriba una hoguera que proyecta la sombra de esos objetos en la pared del fondo, donde miran fijamente los hombres prisioneros. Esas sombras es la realidad que vemos, ellas son sombras de las ideas o fenómenos o apariencias.

El mundo de la ideas es inaccesible para el hombre. La idea de la caverna, parece indicar  que es necesario liberarse de las amarras para ver la verdad.

Platón sostiene que las ideas están dentro de uno mismo, que uno ya las sabe, pero las olvidó. Entonces hay que recordar  (recordar es conocer, según Platón). En este sentido valora a Sócrates y a algunos presocráticos.

¿Por qué las ideas están en uno? Para responder esto, Platón recorre a un mito: porque alguna vez fuimos dioses o vivimos en el mundo de los dioses, pero por  algún motivo, fuimos expulsados de él, pero nos quedó un recuerdo borrosos de ese mundo de ideas.  La demostración está en la reminiscencia, fenómeno que ocurre a muchas personas, que al estar frente a un lugar o situación totalmente nueva, tienen la sensación de haber estado allí anteriormente (aunque no exista ninguna posibilidad de que sea así).

Desde el punto de vista ético, esto significa que hay una idea del bien. Según Platón esta idea del bien es como el sol  en el mundo real (es absoluto, eterno, permanente, inmutable, perfecto). Sólo se puede llegar a él a través de la razón que son los ojos del alma (Escobar, 1994).

En el mundo real o de los fenómenos, sólo existe  el bien, como copia imperfecta de la idea,  este conocimiento es doxo, vago, confuso.

Entonces el trabajo del hombre es llegar al mundo de las ideas a través de la razón y encontrarlas (para ello se requiere un método, como el socrático).

En la alegoría de la caverna, el sabio puede acudir en ayuda de los prisioneros y desatarlos e incitarlos a salir de la caverna, ascendiendo el difícil escarpado, pero los hombres no entienden esta sugerencia, prefieren seguir en la penumbra de la caverna, porque esa es la realidad para ellos. Si algunos son capaces de seguir al sabio, sufrirán escalando la pendiente y quedaran cegados al salir al sol, la verdad será tan fuerte que los cegará y les provocará daño, algunos retrocederán y preferirán volver a las tinieblas  pero alguno  llegar a la verdad aunque es muy difícil, pero finalmente veran al sol, que es el bien, permanente, inmutable, perfecto y eterno.

De manera que Platón, a igual que Sócrates no dice que es el bien, pero señala caminos para encontrarlo, con la condición de que cada uno debe recorrer el difícil camino de la razón.

Este ascenso, desde el fondo de la caverna al sol es el camino del conocimiento, que comienza en conocimiento doxo (opinión, sombras en la pénumbra) hasta llegar al conocimiento verdadero (episteme, sol resplandeciente, símbolo del bien), pasando por las diversas etapas del conocimiento.

Esta alegoría puede interpretarse como que el hombre prisionero está alienado o enajenado (Ha perdido su naturaleza humana racional) y necesita la libertad para llegar a la verdad. La teoría de la alienación es desarrollada siglos más tarde por Hegel y Marx.
La naturaleza del hombre.
Pero el problema ético no puede resolverse sin referirse a la naturaleza humana.  El hombre, según Platón , tiene un alma formado de tres partes: inteligencia, voluntad y sensibilidad. Cada una de ellas cumple una función específica:

–         la inteligencia o razón debe alcanzar la virtud de la prudencia y la sabiduría.
–         la voluntad debe alcanzar el valor; y
–         la sensibilidad (o sentidos) debe lograr realizar la templanza o moderación.

La armonía de todas virtudes conduce a una virtud superior: la justicia.

Sin embargo, el desequilibrio de ellas conducirá  a la injusticia. Si la voluntad y la sensibilidad galopan como caballos desbocados conducirán al hombre a una catástrofe. Por eso la razón debe tener el puesto de coordinar  la voluntad y la sensibilidad.

La justicia, según la definición de Platón es darle a cada cual lo que le corresponde, es decir alcanzar la armonía de las partes con el todo.

De nuevo se observa que se llega al bien (en este caso la justicia) a través de la razón.

Otra alegoría ilustra esta teoría platónica. Es un carro conducido por una auriga (la razón o inteligencia) que lleva las riendas y maneja a dos pegasos, uno negro que representa la sensibilidad , que se expresa en los apetitos  y la voluntad, que se expresa  en actos heroicos. El auriga, para conducir el carro, debe lograr que sus dos corceles alados lo conduzcan en la dirección correcta, manejando hábilmente las riendas (controlando o estimulando la sensibilidad o la voluntad) Simultáneamente, Platón reconoce que la sensibilidad (de los sentidos) es el mundo de las apariencias o fenómenos y la voluntad el mundo de las ideas. El auriga debe conducir su carro entre estos dos mundos, sin que se salga de alguno de estos carriles.

El comportamiento ético va a estar dado, en consecuencia, por el equilibrio que logre la razón con  su sensibilidad y su voluntad. Esta es la armonía que siempre han buscado los griegos. He aquí otro camino para encontrar el bien.

La Ética del Estado.
¿Puede el Estado ser bueno? ¿o malo?

Platón responde que la naturaleza humana trasciende al Estado: “Tal es el hombre, tal es el Estado”. De manera que los hombres definen la naturaleza del Estado. Sus cambios son  según “cambia  el carácter  de los hombres”.

El problema es que los hombres son distintos, en algunos predomina la voluntad, en otros el deseo o sensibilidad y en otros la razón. Unos son ambicioso y apasionados, otros valientes y agresivos, otros reflexivos y ajenos  del mundo. En el Estado deben participar todos y cada uno aportar lo que tiene, pero es imprescindible, que igual que en el hombre concreto, la razón logre la armonía con la sensibilidad y la voluntad. Aquí está la utopía de Platón: deben gobernar los sabios, deben defender al estado los valientes y deben producir los restantes (aquellos en los que domina la sensibilidad).
De esta manera se lograra la justicia (dar a cada cual lo que corresponde).
Esta idea de la República de Platón ha sido criticada como una concepción antidemocrática (Platón era aristócrata). Pero si se examina bien, lo que propone es que los sabios sean los que gobiernen porque son los únicos que no ambicionan riqueza ni poder. Estos sabios no son una clase social hereditaria. Son los mejores hombres producidos por la sociedad y por un sistema educacional  No son los mejores, sino que deben ser los mejores y todos tienen oportunidad de serlo si siguen el camino del conocimiento (porque los sabios no son de sangre o clase, son de intelecto y virtud). Así por ejemplo, ante la pregunta de si una mujer podría gobernar, la respuesta de Platón es que sí puede hacerlo si demuestra capacidad. Hay que demostrar capacidad para ser sabio y hay un sistema educacional para lograrlo (según su utopía). En el fondo, lo que Platón propone es el sistema de mérito, que se ha ido estableciendo en muchos Estados modernos, sin que ello afecte el carácter democrático, sino que al contrario, este sistema es parte sustancial de la democracia. (Durant, 1961).
La influencia de Platón en la filosofía, la Ética y la política ha sido extraordinariamente importante. Es el padre del idealismo, una de las corrientes fundamentales de la filosofía y su pensamiento se incorporó como una de las bases del cristianismo con San Agustín.
 2.45 Una concepción global: Aristóteles.

Aristóteles concibe a la Ética como parte de la política. “Porque en el plano de las relaciones sociales o políticas entre los hombres, no se puede hacer nada  sin que haya en  el hombre un carácter o  cualidad moral” (Aristóteles, 1984). A su vez ubica la política en un contexto mayor, una teoría general del hombre, la sociedad y la naturaleza.

Aristóteles, como el resto de los filósofos mencionados, no estuvo ajeno a la política y su origen  (nació en Estagira) lo vinculó al partido macedónico, que pretendía la unificación de Grecia en un Imperio. Más tarde fue el maestro de Alejandro Magno en Macedonia.
Parece que estudió varios años en Atenas (probablemente 20) bajo la dirección de Platón en la Academia que éste fundara. Platón lo consideraba su mejor discípulo, pero al mismo tiempo ironizaba su hábito de acumular escritos y tener la mejor biblioteca de la ciudad. Platón, a pesar de ser un escritor muy prolífico, consideraba que la lengua escrita era muy limitada y creía que la mejor filosofía era la hablada, ya que el diálogo rápido era el mejor generador de conocimientos.
Este afán de “ratón de biblioteca”, parece que le permitió tener el conocimiento más amplio de su época. Pero a la muerte de Platón no fue nombrado director de la Academia por dos veces y parece que esto le provocó algún antagonismo con el pensamiento de Platón, cuyas ideas abandonó sosteniendo “Yo soy amigo de Platón, pero soy más amigo de la verdad”. Finalmente fundó su propia escuela: el Liceo.

A la muerte de Alejandro debió huir de Atenas y se instaló en otra ciudad bajo la protección de su tirano.

Concepción teleológica y evolucionista.
La concepción global de Aristóteles es teleológica y evolucionista. Todos los fenómenos tienen un fin (teleo)  que intentan alcanzar (evolución).

La semilla de trigo  se desarrollará y crecerá en las condiciones apropiadas y llegará a ser una mata de trigo. Un carozo de aceituna llegará a ser un olivo, pero jamás una semilla de trigo llegará a olivo.

El hombre también actúa guiado por fines. Come, duerme, trabaja, etc. para tener vida. El hombre quiere salud y para ello se cuida, toma  remedios, sigue las indicaciones del médico, etc. Todo esto para alcanzar la salud (Aristóteles era médico y miembro de una familia de médicos). Pero la salud no es un fin en sí mismo, la salud es un medio para vivir.

Lo que interesa es encontrar los fines últimos o el fin último, aquellos bienes  que no sean medios sino fines en sí. Esto es el Bien Supremo, un bien perfecto, definitivo, eterno. Es algo así como el punto al que llegan todos los fines directa o indirectamente.

La respuesta que da Aristóteles es que este bien es la felicidad.  (Escobar, 1994)

La medicina tiene un fin: la salud;  la ciencia tiene un fin, la verdad; la estrategia persigue la victoria; el arquitecto quiere construir la casa, etc. Todos estos son fines parciales.

En estas circunstancias el fin o función  del hombre es la felicidad ¿Pero de qué hombre?, ¿La felicidad depende de cada hombre?, ¿Existirán muchas felicidades?

El político querrá poder y honores.
El concupiscente o hedonista querrá placeres.

El guerrero querrá victoria y admiración.
El  decathleta querrá fama.

No se trata de estos objetivos, porque en realidad son medios para otros fines más definitivos.

La definición general que propone Aristóteles es: “La felicidad consiste en el ejercicio ininterrumpido de una vida activa contemplativa o teorética, que es superior a la vida de placeres y diferente a la vida política que busca honores”. “La felicidad no es independiente de los bienes que la producen, es simplemente su suma total” (Aristóteles, 1984).

Sin embargo, Aristóteles agrega otras condiciones que hacen más realista este concepto de felicidad:

–         madurez
–         bienes externos
–         libertad personal
–         salud

La felicidad que propone Aristóteles es una felicidad intelectual, pero con una base material real aunque no meramente hedonista. Esta actitud de Aristóteles es su característica, busca conceptos o ideas que sean  realistas y que no se vayan a extremos imposibles.

Para Aristóteles los atributos de las cosas son el atributo en sí. No es posible llegar al atributo en una idea abstracta,  la realidad está en las cosas o fenómenos:

Una hermosa rosa tiene belleza

Un corcel joven y bien cuidado es bello

Una estatua de Afrodita es preciosa

Un paisaje puede ser sublime.

En este ejemplo, la belleza está en las cosas, no existe en otra parte. ¿Alguien ha encontrado “la belleza”? La respuesta es negativa, pero todos hemos encontrado cosas o fenómenos bellos.

De la misma manera, la virtud del hombre está en sus actos. El hombre que permanentemente está haciendo el bien es virtuoso y la virtud está en su acción.

La virtud (areté) es para Aristóteles  “una  disposición a obrar de manera deliberada, consistente en una mediedad relativa a nosotros, la cual está  racionalmente determinada y tal como la determina el hombre prudente”.

En este sentido, Aristóteles recurre al viejo principio griego “nada en exceso”. Como toda la cultura griega, busca la armonía, el equilibrio, la ponderación.

La virtud en un extremo puede ser la excelencia, por ejemplo: maldad y bondad, muerte y vida. Hay un extremo que es la excelencia (o el valor) y en el otro extremo está, lo opuesto, el disvalor. Esta situación se presenta, evidentemente en algunos casos, pero lo habitual es que los valores y disvalores se presente como una escala con situaciones ascendentes y descendentes. En estos casos Aristóteles establece su regla de la dorada medianía o término medio. Hay que rechazar los extremos que son vicios y encontrar un punto medio donde esté la virtud ya que un extremo pecará de exceso, mientras el otro lo hará por defecto.

En su libro Gran Ética  presenta muchos ejemplos del justo medio (Aristóteles, 1984):

 

Cuadro N° 1:

  Extremo por defecto                Justo medio              Extremo por exceso

 Hipocresía
 Veracidad
 Jactancia
 Servilismo
 Dignidad
 Autosuficiencia
 Avaricia
 Generosidad
 Derroche
 Embriaguez
 Alegría
 Abstinencia
 Idiótico
 Político
 Autoritario
 Cobardía
 Valentía
 Temeridad

Aristóteles distingue dos tipos de virtudes:

Éticas (adquiridas por hábito, contrarrestan las pasiones  y lo irracional del hombre):

Valentía, templanza, veracidad, vergüenza, liberalidad

Dianoéticas (adquiridas por la educación y la experiencia, se apoyan en la racionalidad. Son virtudes intelectuales):

Sabiduría, prudencia (Escobar, 1994)

De esta manera, Aristóteles establece que la virtud es adquirida y no innata. Reconoce el valor fundamental de las costumbres y de la educación en la formación ética de las persona. A continuación asigna al Estado (gobierno) un rol ético fundamental : “el gobierno perfecto asegura a todos los ciudadanos que administra la mayor felicidad compatible con su condición individual,  juntamente con la posesión pacífica de todos  sus bienes y derechos “(Aristóteles,  1996).

Finalmente reitera el carácter humano del Estado; “Valor, virtud, justicia en el Estado , producen los mismos resultados y tienen los mismos caracteres  que virtud, justicia y valor en los individuos” (Aristóteles, 1996).

El aporte de Aristóteles.
Aristóteles renovó el camino del conocimiento y echó las bases del método científico. En efecto supo asignar importancia a la observación, revaloró el rol de los sentidos, reconociendo sus limitaciones y desarrollo la inducción. El sentido común adquirió trascendencia para el hombre e intentó aproximarse a los fenómenos a través del análisis.

Eludió el camino de la abstracción esotérica y negó la existencia del mundo de las ideas ¿Quién ha estado allí?

Para aproximarse al mundo complejo le dio gran importancia al arte de clasificar o taxonomía (en biología, zoología, física, etc.) y llegó al conclusión, válida hasta ahora que no había un solo camino para llegar a la verdad, sino que cada rama de las ciencias debería desarrollar sus propios métodos. La tarea del hombre es desarrolla todas las ciencias y no pretender que haya una que lo explique todo.

Sus referencias a un Ser Supremo, permitió que toda su obra pudiera ser admisible para el pensamiento cristiano y 1700 años después, Santo Tomás de Aquino la utilizó para fortalecer las bases teológicas del cristianismo.

Sus aportes, valiosos hasta hoy, son en Filosofía, Ética, Política, Derecho, Sociología, Economía, Matemáticas, Psicología, Retórica, Taxonomía,  Poesía, Estética, Dialéctica, Astronomía, Meteorología,  Lógica, Zoología, Metafísica y Física, etc.
2.46 El derrumbe de la autonomía de la polis y su reemplazo por el imperio.
La debilidad de Grecia era su división, más de 100 ciudades dispersas por los territorios de los actuales países de Grecia, Turquía, Italia, Ucrania, Egipto, Rumania, Libia, Francia y España, pero al mismo tiempo, unidas por una lengua y una cultura que estaba a la cabeza del mundo. Sin embargo, la fuente del desarrollo cultural griego se debía en gran medida a la autonomía y libertad de las ciudades. La globalización (usando un término pos moderno) impuesta por Alejandro Magno, al construir su imperio, transformó la ciudad autónoma en una dependencia administrativa subordinada, donde el ciudadano contaba muy poco. Al eliminarse todas las formas de participación, los esfuerzos personales del ciudadano por mejorar su ciudad no tenían un campo efectivo, ya que las decisiones se tomaban en los centros de poder imperiales. Mas tarde la ocupación romana y la incorporación de Grecia al Imperio Romano profundizó esta subordinación.

La filosofía que es hija de los tiempos, abandonó la aspiración de buscar un principio universal y perdió la esperanza de que con la Ética se formarían buenos ciudadanos para la polis. La polis  autónoma había muerto y con ella el ciudadano. En estas circunstancias la Ética se refugió en el hombre e intento buscar el bien para hombres individuales, ajenos a su sociedad o formando comunidades reducidas y aisladas de iniciados, sin esperanzas ni intención de cambiar el mundo, como había sido la aspiración de Sócrates y Platón, y de Aristóteles en alguna medida. Es una Ética de desesperanza, fuga y refugio.

Mientras Sócrates, Platón y Aristóteles trataron de construir métodos para encontrar la virtud, las escuelas posteriores, llamados socráticos menores, epicureos, estoicos, cínicos y cirenaicos predicaban una Ética más normativa, propiciaban un determinado tipo de vida. Se aproximan a las religiones y constituyen sectas de creyentes.

2.47 Socráticos menores y helenistas.
Posteriores o contemporáneos a Sócrates, representan una visión pesismista y se alejan de la sociedad buscando dentro del hombre o la naturaleza la virtud (siglos V al III antes de Cristo).

Epicuro.
El más descollante de estos filósofos es Epicuro, originario de Samos, vivió en Atenas.  Epicuro es un apodo, “el auxiliador”, que define su praxis. Epicuro era un hombre probo, generoso, modesto  y dulce. Fundó una escuela o comunidad llamada El Jardín, donde podía asistir cualquier persona, incluso mujeres y esclavos.

Partiendo de la concepción atomista de Demócrito y reconociendo que todo lo real es material, intentó conciliar estas ideas con la libertad humana. (el atomismo es determinista). Epicuro sostiene que el alma (hecha de átomos esféricos) puede elegir entre el bien y el mal.

La selección ha de hacerse por el placer que provoca el acto. El placer es lo que, a su vez, brinda la felicidad al hombre. Esta concepción hedonista significa que el hombre estará comparando, permanentemente el placer o dolor que le provoca una acción y elegirá  a aquella que le provoca más placer. La definición de placer es entonces, ausencia de dolor.

Si bien el hedonista burdo busca una acumulación de placeres, Epicuro vuelve a la máxima griega de “nada en exceso” y considera que la felicidad es el disfrute de placeres discretos y modestos, rechazando los placeres desenfrenados.

Para distinguir los placeres, establece la siguiente clasificación:

-Placeres naturales y necesarios: Son los imprescindibles para la vida y que dan bienestar y paz al alma: comer y beber moderadamente, dormir, etc.

-Placeres naturales pero no necesarios: Son aquellos que provocan efectos similares, pero que implican lujos innecesarios: manjares, bebidas caras, holgazanería, etc.

-Placeres ni naturales ni necesarios: Aquellos que son expresiones de defectos humanos, como acumular riqueza, aspirar al poder, cosas para ostentar, drogas, etc. (Escobar, 1994).

Estos últimos son la fuente del mal y el hombre probo debe rechazarlos.

Entre los placeres naturales y necesarios y los naturales no necesarios deben  preferirse los primeros. En vez de tomar el excelente y caro vino traído de Sicilia, preferir el áspero y barato vino del Atica. En vez de consumir peras de Marsella, comer las manzanas verdes comunes de Grecia.

De manera que el hedonismo de Epicuro es en realidad una especie de ascetismo. Además distingue entre placeres del alma y corporales y le otorga un alto rango a los placeres espirituales. Sin embargo, Epicuro no cree en el dualismo cuerpo/espíritu, ambos son uno aunque distintos (atomista).

El hombre debe desechar los temores  del dolor, los dioses y la muerte.

Los temores que acechan al hombre deben ser vencidos con la razón.

¿Por qué temer a los dioses?

¿Acaso existen? Si no existen, no son problema y si existen, dudemos que van a estar preocupados de los pequeños seres humanos y de sus miserias, deben tener preocupaciones mayores. Además los dioses son hechos  de átomos como todo.

¿Por qué temer a la muerte?

La muerte no existe cuando somos y cuando la muerte existe, ya no somos.

La muerte es simplemente la separación de los átomos.

El saber y la relación cordial con los amigos y las personas son los placeres máximos, manteniéndose lejos las pasiones.

La felicidad es entonces el estado de ausencia de dolores y de satisfacción por disfrutar del espíritu y no temer ni a los dioses ni a la muerte. Es una tranquilidad sin ambiciones, ni deseos insatisfechos, disfrutando de lo poco que se tiene, porque ese poco es suficiente.

El consejo esencial de Epicuro es: “Cultiva tu jardín” y “Vive retirado”.

Cultivar el jardín es un camino de perfección individual, alejándose de las pasiones y turbulencias de la sociedad, ya que es inútil intentar cambiarla.

La felicidad está en nosotros mismos, en la medida que dominemos y expulsemos las pasiones que asaltan el espíritu y despreciemos los excesos.

Cultivar el jardín es retirarse del mundanal ruido y buscar la paz.Para algunos pensadores posteriores significó alejarse de la vida política y social y encerrarse en su jardín (casa o castillo) a meditar , y en algunos casos escribir  (Montaigne y Voltaire). (Escobar, 1994).

Epicuro rechazó el intelectualismo de los grandes filósofos griegos y fundamentó el sensualismo, sólo por los sentidos y la percepción se llega a la verdad, el error es producto del juicio. Pero ambos enfoques tienen como ideal al sabio, aunque Epicuro lo quiere retirado del mundo.

El pensamiento de Epicuro ha tenido una continuidad hasta nuestra época y sus discípulos han seguido desarrollando su filosofía, la que  sigue teniendo vigencia a pesar de que de los 300 libros que escribió, solo quedan tres cartas enteras.

Los cínicos.

Representan otra reacción ante la pérdida de la esperanza de cambiar el mundo. Se les llamaba cínicos porque se reunían en un gimnasio llamado el Perro Blanco (De can o cyn) en Atenas. Eran discípulos renegados de Sócrates, pero conservan algunos de sus métodos. Utilizan, por ejemplo la ironía.

Los cínicos buscan la vida natural y rechazan los placeres y la riqueza. El sabio cínico busca la virtud tratando de lograr la autosuficiencia, no como conocimiento, sino como práctica. El deseo de bienes materiales es corrupción. Hay que vivir ascéticamente y predicarlo con ironía y con un estilo chocante y de desprecio. Hay que retirarse del mundo

Diógenes de Sinope fue uno de sus pensadores. Vivía en un tonel y comía mendrugos. Y buscaba un hombre con una vela.

Los  hippies modernos tienen sus raíces en el cinismo.

El estoicismo.
En Atenas había edificios con largos corredores porticados llamados stoas, (por ejemplo la stoa de las pinturas cerca del ágora). Estos lugares eran muy concurridos por los filósofos, que protegidos del sol o la lluvia, podían pasearse discutiendo sus teorías.  El estoicismo toma el nombre de este vocablo stoa, porque era su lugar de reunión.

Zenón de Zitio (probablemente de origen fenicio), quien vivió en Atenas, es uno de los iniciadores de este pensamiento que prospera por varios siglos, posteriormente, con Séneca y el emperador Marco Aurelio,  hasta llegar al siglo XXI.

Los estoicos desarrollaron una lógica muy refinada, como alternativa a la lógica aristotélica. (que no corresponde verla aquí).

El mundo era la naturaleza y ésta era Dios. Esta concepción panteista es de gran trascendencia. La naturaleza, al ser Dios es esencialmente razón, De manera que sus dos bases fundamentales para interpretar el mundo son el panteismo y la razón.

Si la naturaleza es razón, todo es razón, por lo tanto los sentidos también son razón y pueden producir conocimientos válidos, rechazando de este modo el intelectualismo y las ideas innatas de los grandes filósofos griegos.

Al subordinar Dios a la naturaleza, los estoicos son considerados materialistas y al establecer su igualdad con la razón son racionalistas..

El hombre es un animal racional, por lo cual su esencia es el alma o razón. Hay que vivir conforme a la razón y esto es vivir según la naturaleza.

La virtud es el máximo para los estoicos y su manifestación es “el sabio que es capaz no sólo de sentir, ni tan solo de asentir, sino  de entender” (Escobar, 1994).

El estoico debe ser capaz de entender el universo y al hombre, ser sabio.

Los estoicos rechazan el hedonismo, pues el placer es fugaz. La virtud debe ser permanente, para lo cual hay que lograr:

-La autarquía (ser autosuficiente, tenerlo todo dentro de sí)

-La ataraxia (inmovilidad exterior, la roca que resiste los embates del mar)

-La apatía (carencia de afecciones o deseos)

De esta manera el estoico conquista la libertad, sabe sus propias determinaciones y las acepta. (resignación).

De nuevo, esta filosofía propone el retiro del hombre al interior del hombre. Es individualista y rechaza la sociedad, sus problemas y sus honores. Cree que es inútil cualquier acción social propicia y no concibe que el alma vaya a un paraíso, ya que es corpórea (igual que el cuerpo del cual se separa). Su Ética es determinista, nadie puede eludir a la providencia que es la ley de la naturaleza.

Cirenaicos.
Los cirenaicos (filósofos de la ciudad de Cirene, África) , eran hedonistas y exaltaban el placer sensual  oponiéndose al dolor y la violencia. Comparten el relativismo de Protágoras  (sofista) y eran contrarios al intelectualismo de los grandes filósofos, entendiendo que el conocimiento surgía de la acción de los sentidos.

El placer había que administrarlo para lograr la virtud, pero no aceptaban el ascetismo epicureo.

2.5 La Ética cristiana.

El pensamiento griego siguió desarrollándose y difundiéndose durante el imperio romano, desde siglo II a. C al siglo V después de Cristo. Pero ya fue en un tono menor o meramente repetitivo. Los hijos de las grandes familias patricias romanas enviaban a sus hijos a estudiar a Atenas.

Con las invasiones de los bárbaros germanos el pensamiento griego quedó sepultado entre sus ruinas y sólo continuó en el helenismo oriental, especialmente en Alejandría.

Durante 10 siglos este pensamiento fue casi olvidado, excepto por el neoplatonismo de San Agustín y porque los árabes conservaron textos de estos filósofos, los cuales llegaron a Europa y fueron reproducidos en los monasterios.

Santo Tomás, en el siglo XIII reinterpretó a Aristótelos y lo reincorporó al pensamiento europeo.

Sin embargo, durante este largo período, la Ética se subordinó a la religión, aunque algunos santos y patriarcas intentaron fundamentarla en otras concepciones.

Como se ha señalado antes, Ética y religión son disciplinas distintas. La Ética, creada por los griegos y desarrollada por el pensamiento europeo a partir del siglo XVI  establece que la búsqueda del bien debe ser un acto humano libre. Una  serie de preceptos establecidos obligatoriamente por un dios, un emperador o un monarca de origen divino, así como por leyes impuestas cercena la naturaleza de la Ética, que no existe, sino en libertad.

La religión cristiana basa la moral en los mandatos de Dios, es su voluntad y no la voluntad del hombre. Y la conducta humana sólo será buena si se guía por esas normas (Escobar, 1994)

Este cuestionamiento trataron de responder la Patrística, San Agustín y Santo Tomas, para conciliar la Ética y la filosofía griega con el cristianismo: el libre albedrío fue la expresión de la libertad en la Ética religiosa.

En cualquier caso, el cristianismo, como todas las religiones,  tiene una Ética normativa y  heteronómica.

Sin embargo, la sociedad occidental es una sociedad cristiana y el fundamento de la Ética, generalmente compartida es el cristianismo, de manera que su importancia es fundamental para el estudio de la Ética ya que la moral actual es claramente cristiana.

El cristianismo tiene dos componentes dispares, por una parte el Antiguo Testamento, de origen claramente oriental y judío con un Dios todopoderoso y otra parte, el Nuevo Testamento, que surge durante el Imperio Romano y lleva impresa una Ética diferente, ya que necesariamente incorporó el signo de los tiempos, aunque el pensamiento filosófico griego ya había perdido gran parte de su vigencia. El nuevo Testamento fue escrito en griego, incluso, San Pablo, que era romano, escribió en griego.

La religión cristiana y específicamente el catolicismo ha tenido sus dramas morales: la corrupción del papado en la edad media, la intolerancia, la inquisición y su persecución de los disidentes y el rol que jugó en la conquista de América en la destrucción de las culturas indígenas y su desconocimiento de los derechos de la mujer. Finalmente está la pasividad de la Iglesia Católica frente al  Holocausto. Sin embargo, el 11 de marzo del 2000 el Papa reconoció esta responsabilidad y pidió perdón en el documento “Memoria y reconciliación”, el que no hace mención al holocausto pero sí a los otros hechos.  Este es un gesto netamente cristiano, que representa la superación de la tradición orientalista de una iglesia perfecta e infalible.

La religión cristiana se presenta en niveles de distinta complejidad: El Antiguo Testamento abarca la historia del pueblo judío como pueblo elegido. El nuevo Testamento recoge los testimonios de las prédicas de Jesús en los evangelios de sus discípulos,  en las cartas de San Pablo y de otros santos, terminando con la Apocalipsis de un relegado: San Juan. (Bover y Cantera, 1957)

La religión cristiane tiene una síntesis Ética en los Diez Mandamientos. Es una Ética normativa escueta y práctica en siete comportamientos exigidos que es considerada uno de los instrumentos más eficaces que se hayan producido en la historia (Escobar, 1994). Finalmente la prédica cristiana se sintetiza en la máxima: “amar al prójimo como a ti mismo”, lo que exalta el sentido de respeto a la persona humana, superando la herencia orientalista del Antiguo Testamento.

2.51 La patrística y San Agustín.
Durante los cuatrocientos  primeros años del cristianismo, surgieron numerosos filósofos y teólogos que se dedicaron a defender a la religión naciente y a darle fundamentos filosóficos, fueron los padres apostólicos y los padres catequistas. Hubo dos tendencias, una oriental, escrita en griego, idioma apto para la filosofía y la otra occidental, escrita en latín, idioma que hasta entonces no se había empleado en el campo filosófico y teológico. El neoplatonismo y el aristotelismo influyeron decisivamente en la corriente oriental  que utilizaba el griego.

Otros padres apologistas se dedican a defender el dogma frente a los embates de las herejías que surgían por doquier.

San Agustín de Hipona ( en el norte de Africa, actual Argelia) es el  Padre de la Iglesia que emprende la tarea de hacer la alianza entre el pensamiento griego y el cristianismo, en el siglo IV. Un aporte fundamental de San Agustín es propiciar  la búsqueda de la verdad al interior de sí mismo, pero considerando que el interior del hombre es como un templo en el cual puede verse la luz de Dios. Esta concepción, de claro origen griego, incorpora el concepto sagrado de  la persona, porque en ella reside Dios. Esto será esencial para construir, posteriormente una teoría de los derechos humanos.

La inspiración de San Agustín es platónica e intenta conciliar fe y razón levantando el lema “Creo para entender”, lo que significa subordinar  la razón a la fe. (posteriormente se llegó al “entiendo para creer”). La concepción idealista de Platón calzaba perfectamente al igualar la verdad y el bien (ideas suprema de la luz) con Dios, reemplazando la reminiscencia platónica  por la luz interior que en todos existe, esta luz es Dios.

Políticamente propicia la ciudad  celeste (de Dios) que ha de imponerse frente a al ciudad terrena. La iglesia debe estar por sobre el Estado, intento de la Iglesia mantenido durante toda la Edad Media..

En cuanto al tiempo, lo eterno  es lo verdadero, la historia es el espacio donde surge el no-ser que es el mal, para combatirlo está la salvación que exige libertad. El tiempo es un espacio creado por Dios, con principio y fin,

2.52 La escolástica y Santo Tomás.  

El otro gran filósofo cristiano es Santo Tomás de Aquino  (siglo XIII),quien  es el más destacado representante de la escolástica, tendencia filosófica creada en torno a las escuelas de las universidades cristianas que empezaban a surgir en toda Europa. Santo Tomás estudió acuciosamente el pensamiento de Aristóteles, que se había recuperado para la cultura occidental, después de que los árabes lo conservaron durante los tiempos más oscuros y llegó a los monasterios cristianos donde se conservaron y reprodujeron sus obras, lo que está muy bien representado en la obra de Umberto Eco, El nombre de la rosa.

Santo Tomás, enseñó en las mejores universidades de la época y llegó a un alto nivel intelectual, Con un doble bagaje cultural, el profundo conocimiento de Aristóteles y la sabiduría teológica, emprendió la tarea de compatibilizar ambos pensamientos.

A diferencia de San Agustín, ya San Anselmo había dicho “No basta creer, es menester también comprender lo que se cree”. Esta es la tarea que cumple Santo Tomás. Se ha dicho que Santo Tomás  transformó la filosofía en sierva de la teología. (Escobar, 1994).

Santo Tomás acepta el teleologismo de Aristóteles (las cosas y los fenómenos tiene un fin y se desarrollan en ese sentido). Pero define el fin fundamental  (el bien) con Dios. El hombre, entonces tiene un fin que es Dios.

De esta manera, la Ética cristiana es buscar el bien que es Dios. Éste es el camino de perfección e internamente, cada cual tiene una inclinación a lo divino.

Existen las leyes divinas que rigen todo, a ella deben subordinarse las leyes humanas, es decir deben ser leyes naturales que deben participar de la ley eterna, la razón es el camino para descubrir la ley natural que siempre debe perseguir el bien común. El hombre tiene libertad, pero también una inclinación divina, esos son los elementos que configuran la conciencia moral.

La ley natural es aquella que es justa  (está de acuerdo con el bien divino) y “manda porque es justa”. La posición del derecho positivo formal (vigente en el Chile actual)  sostiene la posición opuesta: “justo porque está mandado”.

Santo Tomás, en su aporte ético, también es normativo (da preceptos) y es heteronómico (Ética impuesta por Dios).

La parte normativa es su “sistema de virtudes”: prudencia, justicia, fortaleza y templanza.

El pensamiento de Santo Tomás fue prohibido parcialmente por la Iglesia, pero posteriormente se ha reivindicado su aporte a la teología y Filosofía, asignándole el carácter de Santo.

El tomismo (pensamiento de Santo Tomás) sigue teniendo vigencia en el neo tomismo, uno de sus sostenedores fue Jacques Maritain y en el plano político contribuyó a la formación de los partidos demócratas cristianos en el mundo.

2.6 El formalismo.

En el siglo XVIII surge el mayor filósofo alemán, Emmanuel Kant, quien provoca un vuelco radical en el pensamiento filosófico y especialmente en la Ética.

Después de escribir varios libros sobre ciencias y filosofía, Kant publca, Crítica de la razón práctica, que se refiere a la vida moral del hombre y otros dos libros sobre el mismo tema.

En el campo de la moral, Kant sostiene que ella tiene que ser a priori, no puede ser resultado de la experiencia, sólo puede ser resultado del raciocinio (a priori significa sin considerar la experiencia, a posteriorí se refiere a que se considera la experiencia) A priori, entonces, es considerando exclusivamente la razón.

Las Matemáticas son racionales, así como la Lógica. Son meramente formales, no se basan en la experiencia, son reglas para el entendimiento, en el caso de la lógica.

La Ética debe seguir este camino, si bien puede haber una parte basada en la experiencia, el estudio de los actos morales o costumbres morales. La parte fundamental sólo puede estar basada en la razón, por lo tanto no hay que buscar la obligación en “la naturaleza del hombre o en las circunstancias”, sino a priori, en conceptos de razón pura”. (Escobar, 1994).

Para llegar a definir su método, Kant va exponiendo paso a paso la forma de expresarse de la razón.

-Juicios

La razón teórica se expresa en juicios de la siguiente estructura:

Una síntesis de un concepto sujeto y un concepto predicado unidos por una copula.

El hielo es sólido

El hombre es un ser social

El aire es transparente

Los atenienses son griegos

Estos juicios son resultado de la experiencia. y significan conocimiento (una verdad)

Imperativos
Los juicios mencionados nos indican como son los fenómenos estudiados.

La razón práctica (la Ética es una ciencia práctica) no indica lo que son las cosas, sino lo que deben ser.

Este conocimiento práctico no son  juicios, sino que imperativos (que obligan) y se refieren siempre y exclusivamente al mundo moral (del bien y del mal).

Los imperativos son de diverso tipo:

Imperativos hipotéticos

Imperativos categóricos

Los imperativos hipotéticos , son aquellos que deben cumplirse aceptando o cumpliendo una condición establecida o bien es un medio para alcanzar un fin. Son de dos tipos:

Hipotético problemático.

Hipotético acertórico

Pero desde el punto de vista ético interesan sólo los imperativos categóricos (que no implican condición y no son condicionales)

El imperativo categórico.
Interesan porque se refieren al mundo moral. Un imperativo es algo que obliga y que debe ser obedecido, categórico indica que es absoluto, no admite modificaciones ni hay forma de eludirlo.

Es aquel que ordena una acción componiendo una oración cuyo sujeto debe ser el yo, a continuación debe venir la acción. Estos dos elementos deben estar unidos por una copula del verbo deber. Ejemplo:

YO debo ser honesto

YO debo ser solidario

YO debo ayudar a los minusválidos

En todas estas oraciones, el sujeto YO puede ser  tácito o implícito. Es decir, no es necesario escribirlo.

Debo ser honesto

Debo ser solidario

Debo ayudar a los minusválidos

Lo que importa es que esta sentencia sea la conclusión de un raciocinio interno, en virtud del cual  creo absolutamente en lo que estoy sosteniendo. He llegado a la conclusión que esa es la forma mejor de comportarme.

Sin embargo, no son imperativos categóricos los imperativos tales como:

Yo debo jugar fútbol

Yo debo comer ravioles

Yo debo ir a todas las fiestas

No son imperativos categóricos porque no son relativos al mundo moral. No sabemos si es bueno o malo ir a todas las fiestas, no interesa desde el punto de vista ético si  comen o no comen ravioles, etc.

En realidad el imperativo categórico universal es “Yo debo hacer el bien”. Pero con esto no resuelvo nada porque debo definir qué es lo bueno. El imperativo categórico debe referirse a niveles más precisos del mundo moral.

Ejemplos correctos de imperativos categóricos pueden ser los mencionados antes:

Debo ser honesto

Debo ser solidario

Debo ayudar a los minusválidos

Y se pueden agregar:

Debo ser veraz

Debo respetar y proteger a la naturaleza

Debo proteger y tratar con cariño y respeto a los niños

No es fácil construir los imperativos categóricos. El último mencionado parece obvio, pero en Chile, por ejemplo existe la costumbre de pegarle a los niños, lo que se justifica con razonamientos tales como: “es para enseñarle”, “me duele más a mí que a él, pero si no le pego no entiende”, “porque hay que enderezarlo”, “porque no entiende razones”. Observe que hasta el escudo nacional tiene como lema “Por la razón o la fuerza”. Conclusión, si no entiende las razones hay que pegar (en este caso al otro país).

El Imperativo categórico sólo existe cuando el raciocinio que nos ha llevado a su construcción es absoluto, es decir que no admite excepciones y Yo (el sujeto) debe estar convencido absolutamente y si el convencimiento es absoluto, quiere decir que se debe ser consecuente y actuar según ese imperativo, que será categórico, es decir absoluto, sin posibilidad de eludirlo.

Si se estudia el imperativo categórico “ser veraz”, parece ser un homenaje a la verdad y la transparencia  y evidentemente parece ser representación del bien. Si todos los hombres nos decimos la verdad nuestra relación sería imposible.

Pero pensemos en el siguiente caso: Hay una dictadura militar muy cruel que tortura a los opositores. David, mi amigo, que es mi vecino, es opositor. La policía secreta viene y me pregunta ¿Dónde vive David?.

Yo sé que si lo apresan lo torturan y probablemente lo matarán.

Si mi imperativo categórico era “Debo ser veraz”… ¿Qué debo hacer?

Probablemente esta fue la disyuntiva que tuvieron los detenidos desaparecidos de la época de las dictaduras militares en América Latina.

¿Debo decir la verdad?

¿Debo negarme a responder?

¿Debo decir una mentira y alegar ignorancia?

Pero el imperativo categórico sólo existe si estoy convencido de que es lo bueno y debo ser responsable a él. Mantenerlo en cualquier circunstancia.

Estos imperativos categóricos se traducen en acciones morales que son el objeto del estudio de la Ética.

Pero el bien, no está en la acción, está en la voluntad que construyó el imperativo, lo ético, entonces no es la acción, sino la voluntad. Lo bueno debe ser la voluntad (de donde surgió el imperativo categórico) y no  la acción, que es la mera consecuencia del imperativo que se ha aceptado.

Si el sujeto es un nazi y construye el siguiente imperativo categórico:

Debo matar a los judíos

O el sujeto es del Ku-kux-klan y construye el imperativo categórico:

Debo matar a los negros, judíos e hispanos.

O el sujeto es ruso y dice:

Debo matar a los chechenos

O el sujeto es serbio y dice:

Debo matar a los albaneses

¿Son imperativos categóricos en el sentido kantiano.?

Todos estos sujetos están convencidos que es bueno matar a los de las otras razas. La ciencia biológica, según Rosenberg, dice que los judíos son una raza inferior y perversa. Algunos blancos del Sur de Estados Unidos dirán que los negros son inferiores ¿Por qué no vuelven a África?, etc. El cuestionamiento a estos falsos imperativos éticos los resuelve Kant con los requisitos del imperativo categórico.

Obviamente que el acto también debe ser ético, pero eso no es lo importante sino que su principio y origen están en la voluntad, porque el bien y el mal son exclusivos del hombre.

Pero el imperativo categórico kantiano debe cumplir con ciertos requisitos para poder serlo:

-Debe existir libertad.
-Debe haber responsabilidad (asumir las consecuencias del acto, cualquiera ellas sean)
-La máxima construida sólo es válida si ella es una ley universal
-La máxima debiera convertirse por tu voluntad en ley universal de la naturaleza.
-La máxima debe existir como fin en sí misma (fin y no medios).
-La máxima debe servir como ley natural para todos los seres racionales
Libertad. 
El sujeto debe ser libre, su decisión no puede ser impuesta por ninguna autoridad, ni siquiera por la ley, la policía o la ciencia. Esto debe implicar también libertad de los prejuicios y las creencias míticas.

Si no hay libertad, ningún imperativo categórico puede construirse.

Un imperativo categórico no puede ser un mandamiento religioso o una ley, excepto y por casualidad, que libremente, el raciocinio individual haya conducido a una máxima similar.

En la conciencia del hombre no se admiten intrusos, debe ser solitaria y aislada de todas las presiones.

Responsabilidad.
El sujeto debe responder por sus acciones derivadas del imperativo categórico, pero esta responsabilidad no debe impedir que formule cualquier imperativo (incluso aquellos cuya realización arriesga la vida). Por lo tato esta responsabilidad debe dejarse de lado en la construcción del imperativo. Más aún, la posición Kantiana sostiene que no importan las consecuencias del acto ético, lo que interesa es la voluntad con la cual se hace, pero hay que asumir las obligaciones que surgen de este imperativo.

Ley universal y ley universal natural. 
La máxima no puede ser un capricho personal o algún absurdo, el sujeto tiene que construir la máxima intentando de que no sea contradictoria con la ley universal y la ley universal natural.

La tarea es saber cual es la ley universal , pero la máxima no puede estar en contradicción ella. Por ejemplo el sujeto puede encontrar como ley universal el respeto a la vida humana, así la máxima no puede ser contraria a ese principio universal (si lo concibo como tal). Además, la intención es que la máxima que yo elabore sea de tal naturaleza que pueda ser o llegar a ser una ley universal de la naturaleza. Por ejemplo respetar el medio ambiente. Si esa debe ser una ley universal natural, todos deben actuar así sin excepciones.

Por lo tanto la máxima o imperativo categórico, que aquí  sehabía presentado como  individual o personal: “Yo debo…”, debe adquirir otra formulación universal: “Nosotros debemos… “, “Todos debemos…” Pero obliga, en primer lugar al sujeto que la elabora. Pero debe ser universal y no individual.

El  “Todos”  o “Nosotros” no debe eludir el hecho de que la máxima es del sujeto y él es quien está obligado a cumplirla, aunque llegado el momento sea el único. Es una responsabilidad personal.

Lord Thomas More llegó a la máxima “debemos obedecer a Dios”, pero Enrique VIII le dijo: tiene que conseguir que el Papa anule mi matrimonio para casarme de nuevo. Haz las gestiones ante el Papa y obedece porque yo soy tu rey.

Lord More debió pensar y decidió que su imperativo categórico era “obedecer a Dios”, no podía tener dos reyes (Dios y el rey). Decidió obedecer a Dios (según su raciocinio) y el rey ordenó su ejecución.

Fin y no medio.
El imperativo categórico debe ser un fin en sí, no puede ser un medio para conseguir otra cosa. La máxima debe ser una expresión del bien y no se presenta para conseguir alguna ventaja o beneficio ninguno.

Por ejemplo si decimos:

“Debemos ser tolerantes”

Quiere decir que debemos respetar la opinión de los demás, su religión, su ideología, porque creemos que todos los seres humanos tienen derecho a la libertad de opinión y de conciencia,

Si el sujeto es un fascista que cree que hay que matar a los que opinan que los judíos son seres humanos, pero para poder salir elegido diputado le conviene decir que es tolerante (mientras acumula poder), esta máxima es la negación del imperativo categórico, porque no es un fin en sí, para el sujeto, el fin es llegar a ser diputado y el medio es presentar esa máxima que le atraerá votos de ingenuos.

En este caso el medio es el contenido del falso imperativo categórico.

Si una alumna dice, mi máxima es “debo respetar al profesor”, aparentemente es un imperativo categórico, ya que el respeto al maestro es un acto de bien. Pero si la alumna he hecho esta declaración con el objeto de ganarse la simpatía del profesor para que le mejore la nota, evidentemente la finalidad era la buena nota, por lo tanto la máxima no es un fin, sino meramente un medio. Sin embargo, la misma máxima puede ser un imperativo categórico si se ha hecho sin la finalidad de mejorar la nota, sólo como un acto bueno en sí.

Legislación de un reino de fines (ley para seres racionales)

La última condición del imperativo categórico es que la máxima debe ser tal, que considerándose el sujeto, legislador de un reino de fines, fuera aprobada por ese parlamento.  Por supuesto que nadie es legislador de un reino inexistente, pero ésta es la situación  que debe suponer en que se encuentra el sujeto. Debe considerar que todos opinarían igual que él.

Todos los legisladores (los seres humanos racionales) deberían llegar a la misma conclusión a través del raciocinio.

La grandeza  y la dignidad de esta actitud reside en que si nadie o pocos actúan según la máxima (del parlamento universal del reino de fines) no interesa en absoluto. Lo que interesa es que el sujeto la adoptó y la seguirá hasta el fin. En determinadas circunstancias puede significar estar en contra de todos (por ejemplo, los escasos alemanes que se opusieron a Hitler).

Carácter personal y universal del imperativo categórico. 
Cualquier máxima que sea un imperativo categórico será un proceso personal a través del raciocinio, pero el raciocinio tiene que cumplir con las universalidades señaladas y con su contenido de finalista. En estos últimos sentidos son universales, porque los hombres no podrían pensar diferente  Por eso los imperativos no pueden ser individuales, sin consideración a la universalidad..

Por ejemplo Platón pudo sostener:

“Las mujeres deben tener los mismos derechos de los hombres”

O “Debo aceptar y promover la igualdad de derechos de las mujeres y los hombres”

Este imperativo (que no lo adoptó explícitamente Platón, aunque sostuvo que la diferencia estaba en que las mujeres no tenían acceso a la educación)

le habría obligado a ponerse en contra de su época (Aristóteles creía que la desigualdad era justificada por razones naturales y eternas).

En cambio, Sócrates tenía un imperativo categórico:

“Debo obedecer las leyes de Atenas”  (aunque sean injustas).

Cuando fue condenado a muerte injustamente (según su criterio) no aceptó huir, aunque esta preparada su fuga, porque…”debía aceptar las leyes de Atenas”.

Quizás universalizando este concepto, un imperativo puede ser:

“Todos debemos obedecer las leyes” o mejor

“Todos debemos obedecer las leyes justas”.

Porque las leyes no siempre son justas (ejemplos: la ley que establecía la diferencia de derechos entre niños legítimos e ilegítimos o la ley que creó la CNI para torturar o la ley nazi  llamada “solución final” para exterminar a los judíos).

Las acciones y el deber.  
Los hombres debemos hacer el deber del imperativo categórico.

Pero este cumplimiento del deber tienen que ser respetando ciertas condiciones para que sea válido. Hay distinto tipo de acciones morales (Escobar, 1994):

Acciones conforme al deber: Se cumple con una norma porque es una ley, se cumple con la ley del tránsito porque  si no la cumplo seré sancionado (multado, detenido, o pérdida de la licencia o debo pagar indemnizaciones o cárcel). Se paga una deuda porque si no se hace, surge un sistema sancionador que impone multas, sanciones e intereses adicionales.

El sujeto es buen ciudadano, pero su comportamiento no es el deber del imperativo categórico, por lo tanto no es moral. Fue obligado a cumplir la máxima en la cual no cree.

Acciones conforme al deber y por el deber.
El sujeto cumple con la ley del tránsito porque su fin es la protección de la vida y el respeto de los demás. No se está cumpliendo por el temor a la sanción, sino porque se considera buena. Se paga una deuda, porque al contraerla, sabía que la obligación era pagarla (por supuesto que puede haber otros factores ajenos que impidan pagarla). Pero lo que interesa es la voluntad del sujeto ¿Su raciocinio le indica que está bien pagar las deudas?

Cuando la respuesta es que el acto se realiza sólo por el deber y nada más que el deber, se está cumpliendo con el deber del imperativo categórico (no por temor o por prestigio). Estos son los actos morales.

Acciones contrarias al deber.
Es el acto inmoral, en el que deliberadamente se elude el cumplimiento del deber. No paga la deuda porque no quiere, elude las leyes del tránsito porque las desprecia y cree que es absurdo no ser listo. Busca como infringir la ley que no le conviene. No le interesa la dignidad de las otras personas.

Naturaleza de la persona. 
Kant está viviendo en la expansión del liberalismo y se adscribe a él enfrentado la monarquía prusiana con sus obras.

El hombre que concibe es la persona que existe como fin, nunca como medio. Es un ser racional que se autolegisla (dicta sus imperativos categóricos) y también es legislador de un parlamento universal del reino de los fines. Resalta así la naturaleza personal y universal de la Ética.

Kant dice: ” La moralidad es la condición bajo la cual un ser humano puede ser fin en sí mismo; Porque sólo por ellos es posible ser miembro legislador del reino de los fines.” (Kant, 1994)

El aporte de Kant.
Kant , como los grandes filósofos griegos, busca el bien en el hombre, pero establece un método y condiciones para construir el reino moral de los imperativos categóricos y de las acciones derivadas. Lo esencial es la forma, es decir que se cumpla el método y proceso y se respeten las condiciones (o definiciones como las llama). El bien procede de la mente humana y se expresa a través del raciocinio para producir imperativos categóricos, por lo tanto lo que interesa es la voluntad (y no el acto o sus consecuencias).

Sin embargo, hay que reiterar que Kant no es un normativista, que indique qué es bueno y qué es malo. Esta es una tarea personal y universal, pero es de cada uno. De nuevo se observa la misma actitud de los filósofos griegos tradicionales: ponen énfasis en el método y no en la escala de normas o mandamientos, porque la filosofía es ciencia y no religión que produce los Diez Mandamientos. Sin embargo, Kant no niega a Dios, al contrario, es Dios quien resuelve el conflicto humano de ser simultáneamente ser natural y ser racional. La inmortalidad del alma permitirá llegar a un mundo sin trabas. Finalmente, la libertad es un atributo humano que corresponde al mundo intelegible, cuando piensa libremente se entiende parte de él (de Dios).

En este sentido, Kant es una revolución en la Ética y se le compara con la revolución de Copérnico en Astronomía.

2.7 El utilitarismo y el marxismo.

El utilitarismo. 
Una escuela ética fundamental es el utilitarismo, su influencia ha sido la base de la economía moderna y es un sustento de las doctrinas neoliberales.

El utilitarismo es un producto de la revolución industrial y se desarrolla especialmente en Inglaterra. Desde el punto de vista ético lo útil es aquello que provoca provecho o satisfacción a una persona, de manera que el bienestar es una aspiración legítima.

El utilitarismo es el fondo un hedonismo, lo que produce satisfacción o placer es lo útil y esta satisfacción constituye la felicidad.

Las tres expresiones del utilitarismo son: la egoísta, la altruista y la armónica.

La egoísta es la que legitima la máxima satisfacción de los que son capaces de conseguir los mejores y mayores bienes que le provoquen la máxima utilidad. La obligación de cada uno es intentar conseguir ese máximo porque mayor será su felicidad. Es lo individual que prima sobre lo social.

La altruista es la que se preocupa  de que los bienes que producen satisfacción de las necesidades se distribuyan, en primer lugar a los demás,

de manera que la utilidad conseguida sea para los otros, en detrimento de los intereses individuales. Lo social predomina sobre lo individual.

La armónica es la que intenta conciliar ambas posiciones. Esta posición ha sido preocupación de la economía, en especial de  John Stuart Mill y más tarda  de  Wilfredo Pereto (economía del bienestar).

Es evidente, que en la práctica, el capitalismo se mueve por el interés egoísta de maximizar las utilidades del individuo. Pero la justificación moral es que la aspiración a la felicidad hedonista es lo que dinamiza el sistema y todos están tratando de lograr la máxima utilidad, lo que es bueno socialmente, pues los ricos son los únicos que pueden ahorrar e invertir en nuevos negocios y crear empleo para los pobres. También existe la teoría del chorreo, que establece que para lograr la felicidad, los ricos necesitan servidumbre (dan empleo a  sirvientes, choferes, jardineros, institutrices, etc.). Además al consumir objetos muy lujosos estimulan su producción y dan empleo al producirlos.

Al fundarse la ética en el placer y el dolor, puede cuantificarse y se transforma en una ciencia  exacta. (ejemplo el cálculo de la utilidad marginal y las curvas de demanda y oferta)

Stuart Mill y los otros  que se preocupan de la armonía llegan a la conclusión que el bien está en el principio de la utilidad, que consiste en lograr la mayor felicidad posible para el mayor número de personas. Los utilitaristas armónicos sostienen que la máxima cristiana “Haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a tí” es un principio utilitarista.

Sostienen que “hay que buscar el interés de cada individuo del modo más aproximado, en armonía con el interés común”.

La magia del mercado se fundamenta en el utilitarismo, porque cada uno de los agentes intenta maximizar sus utilidades y al agregarse estos comportamientos individuales provocan situaciones favorables para las mayorías.

Si las personas van al mercado adquirirán un determinado bien al precio menor posible, de manera que si hay varios oferentes, el que venderá es el que ha podido producir el bien al precio (costo) menor. De esta manera serán desplazados los que querían obtener una ganancia excesiva y los consumidores saldrán favorecidos con productos más baratos.

Toda la teoría económica moderna se fundamenta en un comportamiento utilitarista (hedonista) de los agentes económicos. Al tratar cada uno de maximizar su placer, se logra que todos (las mayorías) lo maximicen. John Rawls es el más moderno de los utilitaristas.

Jeremy Bentham, el padre del utilitarismo, sostiene que lo útil es lo que provoca mayor placer al mayor número de personas o evita el dolor; este principio debe ser aplicado por las personas y por el gobierno.

Marx y el marxismo.
Carlos Marx desarrolla una filosofía global, que abarca todos los aspectos de la vida humana, especialmente lo relativo a la historia, la economía y la política.

El marxismo se ha ramificado no sólo en un sentido temático, sino que entre sus representantes hay social demócratas (Erich From, León Berstein, Karl Kautsky)  hasta comunistas militantes (Vladimir Ilich Lenin, José Stalin, Mao Tse Tung) y desde filósofos de gran envergadura (Althusser, Luckas, Gramsci, Escuela de Frankfort)  a políticos concretos (como Castro, Thorez, Ho Chi Min, etc).

La concepción marxista del mundo social es el materialismo histórico. Es materialista porque sostiene que la existencia determina el ser, Es decir los factores concretos en los que vive el hombre es lo que determina su pensamiento, especialmente los factores económicos. Es dialéctico (histórico) porque concibe que en la realidad se generan contradicciones que provocan una permanente lucha entre opuestos sociales (esclavos contra esclavistas, siervos en contra de señores, obreros contra burgueses. Estas pugnas se resuelven a través de revoluciones (una síntesis) que genera una nueva situación. Estas contradicciónes son las que provoca el cambio (por eso es dialéctico).

Desde el punto de vista ético, el marxismo clásico concibe a los valores morales como una expresión (o secreción) cultural de la clase dominante. En efecto la clase dominante está interesada en que la situación no cambie, para ello crea un sistema represivo que sanciona a los infractores y disidentes, paralelamente genera ideas que intentan convencer que la situación actual es la real, la única posible, la situación normal y mejor. Para ello tiene la prensa, la televisión, las escuelas y a intelectuales especializados. Esta secreción es la que permite mantener “pegados” a los ladrillos del sistema político y social. Esta producción de ideas (no sólo éticas) es la ideología. Por su parte, la clase antagónica produce sus ideas y la lucha se da tanto en el campo social como en el campo de las ideas.

Una formación social (un país concreto en una época determinada) es una expresión de un determinado “modo de producción”: Estos modos de producción son limitados, Cronológicamente son comunismo primitivo, esclavitud, sistema asiático, feudalismo, capitalismo, socialismo y comunismo). Todos estos modos (excepto el final) tienen  intelectuales que producen las ideas que mantienen las estructuras sociales. (Por ejemplo, Aristóteles justificaba la esclavitud y la inferioridad femenina), además estos intelectuales están en países concretos y participan habitualmente en política (por ejemplo los pre socráticos o Platón) y ayudan a mantener la estabilidad del sistema o ayudan a su “reproducción” (que se repita la misma situación y dure indefinidamente. Otros luchan en contra de este sistema.

Las ideas éticas tienen esa función (permitir la reproducción del sistema) o combatir al sistema por sus fallas y horrores (los que desean su cambio).

De esta manera las ideas surgen de las situaciones concretas y representan los intereses de los afectados. ¿Cual es la ética mejor?
Obviamente que la de los explotados y no la de los explotadores, señala el marxismo y su argumentación es la del progreso.

En las sociedades de clases habrá siempre pensamientos antagónicos, que representaran intereses limitados de grupos sociales, tanto por el lado de los burgueses como por el lado del proletariado. Las clases sociales tienen conciencia, que es ideología de la condición en que están. Esta conciencia puede ser

-conciencia de clase en sí (tiene noción de la existencia de su clase pero es incapaz de defender sus intereses de largo plazo). El movimiento obrero reivindicacionista, que se conforma con mejoras parciales y no aspira al poder.

-conciencia de clase para sí, cuando el movimiento obrero ha madurado y aspira a tomarse el poder.

La conciencia de clase se expresa en la ideología (que siempre es de clase).
El marxismo pretendió, en un momento, ser el dueño de la ciencia (la verdadera ciencia: “el marxismo es la interpretación científica del mundo”), mientras que la ciencia burguesa era meramente ideología. Uno de sus fracasos más espectaculares fue el desarrollo de una teoría genética que rechazaba las leyes de Mendel en biología. Finalmente se demostró que las teorías de Mendel sobre la herencia y la genética eran correctas y las de Lysenko (el biólogo soviético) eran falsas.
El marxismo en el poder (socialismos reales) condujo a sociedades que fracasaron estrepitosamente. La URSS, para competir con Estados Unidos tenía que destinar el 70% de su inversión a la defensa y la carrera espacial. Esto no pudo ser soportado por la economía socialista y se derrumbó.
Trotsky, un marxista opuesto a Stalin, sostuvo que la concentración del poder llevaba al fracaso del comunismo soviético. La clase obrera reemplazaba al pueblo, el partido reemplazaba a la clase obrera; el comité Central reemplazaba al Partido, El Secretariado reemplazaba al Comité Central, y, finalmente, El Secretario General reemplazaba al Secretariado. Esta concentración del poder provocaría el derrumbe del socialismo real.
Sólo habrá un pensamiento universal y científico cuando de termine con la división en clases sociales y eso sólo será en el comunismo, allí ya no habrá pensamientos antagónicos porque  la realidad social será igual para todos (todos trabajarán y ninguno explotará).

De manera que la única ética universal es la de esa época. Pero aquí se conectan con las éticas actuales. En la medida que las ideas estén defendiendo el desarrollo social en el sentido del comunismo, estarán contribuyendo al triunfo de una ética universal, de manera que la ética actual que está por los cambios es la ética justa porque está conectada a un fin justo: terminar con la explotación y establecer el reino de la libertad.

La conciencia social está determinada por el ser social, porque la existencia social determina la conciencia (la situación económica es la que empuja a las personas a pensar de una u otra manera). Si es así, todos los explotados debían adherir a la revolución social.

¿Por qué los trabajadores explotados, que son la inmensa mayoría de la población de cualquier país, no adhieren masivamente a la ideología liberadora del proletariado?

Porque la ideología dominante (de la clase que domina) se impone en toda la sociedad a través de la religión, el arte, la filosofía, la política. Si éstas fallan, existe el recurso de la represión policial y militar.

Por otra parte, en el proceso productivo el ser humano se enajena, es decir, entrega su esencia humana y se desnaturaliza. En el proceso productivo le es arrancado lo que es suyo (el valor) y no percibe que todo lo que se crea en la sociedad es su obra. El hombre está desgarrado, se le quitó lo suyo y no se da cuenta y con la ideología dominante llega a justificar esta injusticia.

La visión de la sociedad es una infraestructura (el aparato productivo), una estructura (la sociedad y el estado) y una superestructura (la ideología). Estas tres partes son dinámicas y complementarias. (Tradicionalmente se menciona la estructura y superestructura solamente).
2.8 La doctrina de los derechos humanos: hacia una ética universal.
La  Ética de nuestro tiempo es  la universalización de los derechos, que es el conjunto de normas y principios que están configurando la doctrina de los Derechos Humanos (Pacheco, 1987). Esta doctrina debe ser el marco general para formular una política  Ética para Chile.

Desde Sócrates a Kant, los grandes pensadores de la Ética pensaban que los principios éticos que se establecieran (a través de los métodos expuestos) debían ser universales. No es concebible una ética para los pobres y otra para los ricos, ni tampoco una ética apara los blancos y otra para los negros (aunque ocurre que pueden tener morales distintas, es decir costumbres diferentes).

La gran tarea de la Ética es construir principios universales, válidos para toda la especie humana.
Dos factores esenciales contribuyeron a la obra de intentar levantar una serie de principios universales, la primera fue coyuntural y la segunda estructural:
Origen coyuntural:
La Segunda Guerra Mundial ha sido la más atroz de la historia de la humanidad. Se desarrollaron armas para matar al mayor número de personas (Bomba atómica), la devastación afectó principalmente a la población civil (bombardeo a ciudades), se intentó eliminar a linajes específicos (los judíos, gitanos y eslavos).

 

Cuadro N° 2

Muertes ocurridas durante la Segunda Guerra Mundial.

Soldados muertos
(en millones)
Muertos población civil
(en millones)
URSS                                 13,6   URSS                                          7
China                                  6,4   China                                          5,4
Japón                                  1,2   Polonia                                       4,2
Reino Unido                      0,4   Alemania                                    3,8
Italia                                    0,4
  Otros                                         10,0
Estados Unidos                 0,3

Entre estos muertos hay cinco millones de judíos, eliminados simplemente por su religión y raza.

El balance de la Segunda Guerra Mundial fue tan abrumador- además de las muertes hubo 35 millones de heridos y 3 millones de desaparecidos-  que provocó un horror colectivo que determinó a muchos Estados y Pueblos enfrentar el problema a futuro, como lo señala la Carta de las Naciones Unidas: “preservar a las generaciones venideras del azote de la guerra, que ha cubierto de dolor el género humano, dos veces en nuestra  época”. Se pensó que había que constituir organizaciones internacionales que garantizaran la paz y que se estableciera con la máxima claridad los derechos de todos los seres humanos sin excepción: “reafirmar la fe en los derechos humanos fundamentales, en la dignidad y valor de la persona humana”.  Era el comienzo de lo que después se llamó la universalización de los derechos. Existía conciencia de que todos los hombres eran una sola especie con un destino común.

Este horror traumático fue el que empujó a los Estados a dictar la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Un hecho significativo es que en la Carta de las Naciones Unidas (su acta de fundación) se comienza, no con el concepto de Estados sino de pueblos, dice: “Nosotros los pueblos de las Naciones Unidas…”; en la Declaración Universal, entre los considerandos se reitera “que los pueblos de las Naciones Unidas  han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre…”. Con esta declaración se establece que estos principios se refieren a las personas (pueblos) y no a los Estados.

Origen estructural.
Durante miles de años los más importantes filósofos, políticos y religiosos habían venido, paulatinamente construyendo una ética universal, como parte de la cultura occidental. Si se repasa lo señalado  acerca de Sócrates, Aristóteles, Platón, Epicuro, San Agustín, Santo Tomás, Kant, Marx , Mill, y de muchos otros pensadores de otras disciplinas (religión, política, historia, etc), todos ellos estaban tejiendo una doctrina universal y todos aportaron, desde distintas perspectivas a la formulación de los derechos humanos. Recuérdese el aporte de Sócrates sobre la persona, el de Epicuro sobre la virtud, el de Kant sobre la libertad, sufragio y parlamento universal, el de Marx sobre la explotación, el de Santo Tomás y San Agustín sobre el respeto a la persona humana, el de Platón sobre la justicia. Muchos de ellos buscaron principios universales (Sócrates, Platón, Kant, etc).

Si esto ocurría en el campo de las ideas éticas y filosóficas, ellas también se expresaban en el pensamiento político: fraternidad, libertad, igualdad, tolerancia democracia, etc. en Montesquieu, Jefferson, Voltaire, Payne, los enciclopedistas, Rousseau, etc.

Estos pensamientos nutrían a los movimientos sociales que cambiaban al mundo y específicamente tres de ellos confluyen en la doctrina de los derechos humanos: el movimiento burgués liberal, (libertades civiles y políticas); el movimiento obrero que levanta la bandera de los de los derechos económicos y sociales y el cristianismo (que aporta el concepto de la persona humana y su carácter inviolable).

Pero la doctrina de los derechos humanos, cuya cristalización concreta es la Declaración Universal de los Derechos Humanos sigue desarrollándose en un amplio derecho universal y prosigue el aporte de las ideas del avance de las ciencias y de los nuevos movimientos sociales que aportan los derechos de la naturaleza, los derechos de las minorías, de las colectividades, la Ética biomédica, el derecho al ocio, la descolonización, derechos de los jóvenes y niños,etc.

                                                                                            Gráfico N° 2

Fuentes  de la universalización de los derechos.

Etica y Derecho Internacional.
Como se señaló antes, Derecho y Ética son disciplinas distintas. Pero ahora encontramos que la máxima realización de la Ética está en el Derecho. ¿Coinciden ambos?

La ley la hemos definido, desde el punto de vista ético, como una forma, (una vasija o un container)  que puede o no contener principios éticos. En el caso de la doctrina de los derechos humanos ¿Se puede decir que es la formalización de los principios éticos fundamentales?

La respuesta es compleja y no taxativa. En primer lugar, la ética siempre tuvo una finalidad universal. Ésta ha sido la preocupación de los grandes pensadores mencionados en estos apuntes. El derecho positivo, en cambio siempre fue nacional, hasta que surge el derecho internacional. Pero el derecho internacional se refería esencialmente a las relaciones entre los Estados (y marginalmente a las relaciones de las personas con los Estados).
La Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Carta de las Naciones Unidas representan un nuevo tipo de derecho: es el Derecho Universal, diferente en su esencia al Internacional, porque está centrado en el ser humano universal (pero concreto e histórico). Este derecho  tiene fuertes relaciones con la ética, por su carácter universal que ambas disciplinas comparten.

Este Derecho Universal se refiere al ser humano como especie, sin ningún tipo de distinciones y significa un vuelco en el Derecho, que siempre estuvo referido a grupos específicos (y privilegiados, muchas veces) de seres humanos y no a toda la estirpe de seres humanos.

La diferencia esencial entre la Ética y el derecho Universal, es que este derecho es positivo y se expresa en la forma tradicional de la ley: con precisión y con procedimientos definidos para protegerlos y hacerlos realidad, tarea que asumen los Estados. La Ética nunca pretendió ser una ley positiva, sino una ley moral cuya obligatoriedad estaba en la inteligencia y voluntad humana.

La generación del Derecho Universal.

Así como se han mencionado las causas del origen de la Declaración Universal, este derecho ha recibido aportes sustanciales en una serie de Documentos y Leyes que han ido cristalizando política y jurídicamente estos derechos:

Gráfico N° 3

        Fuentes documentales de la universalización de los derechos

Los principios éticos de los derechos humanos.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos recoge y sintetiza los principios fundamentales desarrollados por la Ética. En primer lugar, es universal, lo que ha sido siempre la preocupación de los grandes pensadores, especialmente en Kant, Sócrates y Platón.

En directa relación con la universalidad, califica a los derechos como humanos, lo que significa que se refiere a todos los miembros de la familia humana, sean hombres o mujeres, ricos o pobres, blancos o amarillos. Esto es otra determinación de universalidad.

Otras determinaciones de esta universalidad es reconocer que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Esto es un logro social (no olvidemos que Aristóteles justificaba la esclavitud) , pero que Epicuro, en cambio les consideraba iguales.

El cristianismo al universalizar la antigua religión judía, también aporta a esta idea de universalidad e igualdad entre los hombres.

La fraternidad es un principio en el carácter social y político que Aristóteles asigna al hombre y que después el Cristianismo, los cátaros, el budismo y otras religiones propugnan con mucha precisión. Maritain  sostiene: ” no podemos, empero, ser hombres, y volvernos hombres sin andar entre los hombres”.

La libertad es un presupuesto de conciencia en Kant  y también en Sócrates.

El cristianismo y en especial San Agustín  y Santo Tomás y más tarde especificado por Jacques Maritain sostiene que “la persona humana tiene una dignidad absoluta porque está en relación directa con lo absoluto” (Maritain, 1982) (una chispa divina o una luz como decía San Agustín o tenía reminiscencia de su vida con los dioses según Platón, o tenía la sabiduría dentro de sí según Sócrates.). La Declaración Universal, si bien no explicita un reconocimiento del alma, como esencia humana, establece que los hombres están “dotados de razón y conciencia”, lo que le confiere un carácter especial distinto al de cualquier otro animal y que Maritain expresa diciendo que “el hombre es un individuo que se sostiene a sí mismo por la inteligencia y la voluntad” (Maritain, 1982).

La libertad de conciencia es un requisito para Kant y su expresión en la libertad de religión estaba expresada inicialmente en la tolerancia que preconizaron los griegos.

Respecto del bien común está expresado en los derechos sociales y económicos que la Declaración contempla.

Finalmente, esta Declaración, también reconoce la responsabilidad de la persona, ya que establece los deberes que tiene con la comunidad, que en  el caso de lo que se estudia en el capítulo siguiente (la corrupción) es la base de la probidad que deben realizar los políticos y los funcionarios públicos, como deber esencial de su función.

¿Se cumplen los derechos humanos?
La respuesta evidente es que ellos no se cumplen en muchos lugares de la tierra (China, Arabia Saudita, Indonesia, Israel, Perú, Cuba, Thailandia, Rusia, Sudán, Liberia, Serbia, Irak, Zaire, etc.). Además, en el resto del mundo, en muchas partes, hay un respeto formal, pero violaciones abundantes.

Los encargados de hacer respetar la voluntad de los pueblos expresada en la Declaración Universal son los Estado, pero ellos son los que violan esos derechos. Por eso, la salvaguarda de estos derechos exige sociedades civiles organizadas y participativas capaces de hacer respetar esos derechos.

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